domingo, 22 de marzo de 2026

CUANDO ESPAÑA PERDIÓ EL ESTRECHO DE ORMUZ

 CUANDO ESPAÑA PERDIÓ EL ESTRECHO DE ORMUZ   


𝗢𝗿𝗺𝘂𝘇, 𝟭𝟲𝟮𝟮: 𝗲𝗹 𝗱í𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗜𝗺𝗽𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗲𝘀𝗽𝗮ñ𝗼𝗹 𝗽𝗲𝗿𝗱𝗶ó 𝗲𝗹 𝗮𝗴𝘂𝗮 𝘆 𝗹𝗮 𝗽𝗮𝗰𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗤𝘂𝗲𝘃𝗲𝗱𝗼


El cierre del estrecho de Ormuz en 1622 representó para el Imperio español de Felipe IV un golpe devastador que combinó pérdidas económicas, humillación geopolítica y la ruptura de un delicado equilibrio diplomático. Aquí están los problemas concretos que generó:


HUNDIMIENTO FINANCIERO

La aduana más rentable del imperio se esfumó


Ormuz no era solo una fortaleza: era la aduana que controlaba todo el comercio entre Asia y Europa a través del golfo Pérsico. 

      Durante más de un siglo, los portugueses (y tras 1580, los españoles) imponían derechos y aranceles a cada barco que transitaba por allí. 

    Esa recaudación era una de las principales fuentes de ingresos del Estado da India, la estructura que sostenía la presencia ibérica en Asia.


El dicho de la época lo resumía sin rodeos: 

"El mundo es un anillo y Ormuz es su piedra preciosa". 

Cuando la joya cayó en manos persas, el flujo de riquezas se cortó de golpe.   

     La Corona perdió una máquina de producir dinero que financiaba campañas militares y el aparato administrativo en medio mundo.


DESABASTECIMIENTO ESTRATÉGICO

Sin agua, sin suministros, sin capacidad de resistencia


Los persas e ingleses no ganaron la batalla de Ormuz por asalto frontal puro. Ganaron por inteligencia militar.

     Antes de atacar la isla principal, tomaron la vecina isla de Qeshm, donde se ubicaban los pozos que abastecían de agua potable a toda la región.


La estrategia fue implacable: cortaron el suministro de agua, hundieron los barcos portugueses para bloquear la entrada de víveres y munición, y sometieron a la guarnición a un asedio de diez semanas. 

      Sin agua que beber ni pólvora con la que defenderse, los 500 soldados españoles y portugueses no tuvieron más opción que rendirse en mayo de 1622. 

     La lección fue brutal: el imperio más grande del mundo había perdido una posición clave por no garantizar algo tan básico como el agua potable.


-mDESPLOME GEOPOLÍTICO

Inglaterra se instala en el Golfo y Persia cambia de bando


La alianza anglo-persa que arrebató Ormuz a los españoles no fue improvisada. 

    Los ingleses llevaban años tejiendo acuerdos comerciales con el sah Abás el Grande, mientras la diplomacia hispana se enredaba en disputas internas entre los consejos de Castilla y Portugal sobre cómo manejar la región.


Cuando cayó Ormuz, Inglaterra no solo se quedó con el botín y los derechos de aduana pactados con los persas. Se instaló como la nueva potencia europea en el golfo Pérsico. 

    El equilibrio de poder en el Índico cambió para siempre. La Compañía Inglesa de las Indias Orientales había abierto una puerta que España ya no podría cerrar.


FRACASO DIPLOMÁTICO

La alianza con Persia que nunca fue


Paradójicamente, el Imperio español había intentado durante años convertir a Persia en aliada contra el enemigo común otomano. 

    Se enviaron embajadas, se negociaron acuerdos comerciales para exportar la seda persa por la ruta del Cabo, se creó incluso una Junta de Persia en 1618 para coordinar la estrategia.


Pero el resultado fue un desastre diplomático. 

    El embajador García de Silva y Figueroa fue enviado con una misión pública de alianza… y otra secreta para asegurar los intereses comerciales de Portugal.

      Los persas percibieron la desconfianza. 

   Cuando los españoles intentaron expulsar a los ingleses del golfo por la fuerza, el sah Abbas lo interpretó como un atentado contra su soberanía. La consecuencia:

    Persia se alió con Inglaterra y les entregó Ormuz en bandeja.


DISTANCIA FATAL

La lentitud que Quevedo denunció en su poema


El verso que da origen a todo esto —"El daño es pronto y el remedio tarde"— no era una metáfora abstracta. 

   Era el diagnóstico de una realidad estructural. 

    Entre que en Ormuz estallaba una crisis y en Madrid se tomaba una decisión, pasaban meses. 

    La distancia era de miles de kilómetros, y la burocracia imperial era lenta.


Mientras Felipe IV estaba preocupado por la Guerra de los Treinta Años en Europa y por los conflictos en el Caribe, el golfo Pérsico quedaba en un segundo plano.   

    La Corona no pudo enviar refuerzos a tiempo. 

     No pudo reaccionar. 

Cuando la noticia de la caída llegó a Aranjuez, ya era tarde.

   Los portugueses intentaron reconquistar Ormuz en 1623, 1624, 1625 y 1627… todos los intentos fracasaron.


HERIDA SIMBÓLICA

La "España asiática" se desvanece


Más allá de lo económico y militar, la pérdida de Ormuz fue un golpe al prestigio. 

    Durante más de un siglo, los ibéricos habían dominado las rutas marítimas del Índico. 

    Ormuz era el símbolo de ese dominio: la fortaleza europea más grande de Asia, un puesto avanzado desde el que se controlaba el comercio entre Oriente y Occidente.


Su caída demostró que el Imperio español, inmerso en demasiados frentes abiertos, había perdido capacidad para proteger sus posesiones más remotas.    

    Quevedo, que no era ajeno a estas preocupaciones, lo vio claro: la grandeza imperial se desmoronaba no por falta de valentía, sino por una administración que llegaba siempre cuando el peligro ya había hecho estragos.


¿QUÉ OPINAS?

Si Quevedo levantara la cabeza hoy y viera que el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de tensión global —ahora por el petróleo—, ¿qué crees que escribiría?


#Quevedo #ImperioEspañol #EstrechoDeOrmuz #FelipeIV #HistoryUncovered


* A lo largo del siglo XVI, Portugal dominó todo el golfo Pérsico


* Con la Unión Ibérica (España + Portugal), las tensiones aumentaron en la zona 


* Una alianza anglo-persa tomó la isla de Ormuz en 1622

John Wayne recibió la carta de esta maestra e hizo algo que ninguna estrella de Hollywood haría hoy en día…

 John Wayne recibió la carta de esta maestra e hizo algo que ninguna estrella de Hollywood haría hoy en día…



Marzo de 1961. Una maestra de una escuela rural de Montana les pidió a sus doce alumnos que escribieran una frase a John Wayne. Era solo un ejercicio de clase. No esperaba respuesta. Dos semanas después, un camión de reparto llegó a la escuela de una sola aula. Lo que traía cambiaría para siempre la forma en que estos niños veían Estados Unidos. Esta es la historia.


La carta llegó un martes. La oficina de John Wayne en Hollywood recibía cientos de cartas cada semana: cartas de fans, diversas solicitudes, guiones, ofertas de trabajo. La mayoría eran clasificadas por los asistentes, recibían respuestas estándar, fotos autografiadas… la rutina habitual. Pero esta era diferente. El sobre era sencillo, escrito a mano, con matasellos de Montana.


Dentro, tres hojas rayadas de cuaderno, escritas con la letra pulcra y cuidada de la maestra. La carta comienza de forma sencilla:


"Estimado Sr. Wayne, me llamo Margaret. Doy clases en una pequeña escuela de Montana. Tenemos doce alumnos, de entre 6 y 14 años. La mayoría son hijos de ganaderos. Estudiamos sus películas para aprender sobre la historia y los valores estadounidenses". Wayne relee esta frase dos veces. Estudiar sus películas para aprender sobre historia y valores. Ha realizado cerca de cien westerns. Nunca los ha considerado libros de texto.


La carta continúa:


"No tenemos proyector, así que leemos sus guiones en voz alta. Los niños representan las escenas. No es lo mismo que verlo en pantalla, pero les ayuda a comprender el valor, el honor y lo que significa ser estadounidense". Wayne deja su taza de café y continúa leyendo.


"Le escribo para preguntarle si tiene algún consejo sobre cómo enseñar estos valores a los niños. Somos una escuela pequeña, lejos de todo lo importante, pero creo que estas lecciones son importantes, especialmente para los niños que crecen en lugares olvidados". Al final de la carta había doce mensajes, uno de cada alumno, escritos con letra infantil. Algunos temblorosos, otros apenas legibles, pero todos sinceros.


«Querido Sr. Wayne, usted es el vaquero más valiente».


Sarah, 7 años.


«Sr. Wayne, mi papá dice que usted es un verdadero estadounidense. Quiero ser como usted».


Billy, 10 años.


«Veo sus películas cuando las proyectan en la ciudad. Usted nunca se rinde».


Tommy, 8 años.


Doce mensajes. Doce niños en algún lugar de Montana, aprendiendo sobre Estados Unidos a través de guiones leídos en voz alta en una escuela rural de una sola aula.


Wayne dobla la carta, la guarda en el cajón de su escritorio y se sienta allí, pensativo.


15 de marzo de 1961. Wayne tiene 53 años. Ha hecho sesenta westerns, tal vez más. Ha perdido la cuenta. Algunos buenos, otros olvidables. Pero nunca pensó que pudieran usarse para enseñar, que pudieran tener un significado más allá del mero entretenimiento.


Y ahora, doce niños de Montana están representando sus escenas, aprendiendo valores y creciendo con la convicción de que algo es importante gracias a las películas que él hizo.


Llama a su representante.


—¿Cuánto costaría un buen proyector?


—¿Para qué?


—Para una escuela. Necesitan 16 mm. Unos 300 dólares. Consigan el mejor modelo y copias de diez de mis películas. Las mejores.


—La diligencia. Río Rojo. La indumentaria amarilla. Fuerte Apache. Río Grande.


Las más educativas.


—Duke, ¿para quién es esto?


—Para una escuela en Montana. —¿Lo pidieron?


—No. Pero lo necesitan. Wayne extiende un cheque de 500 dólares a nombre de la escuela. Sin nombre. Solo: Escuela Montana, Clase de Margaret.


Luego se sienta y escribe una carta. Solo una carta para la maestra y los alumnos. Escribe durante una hora, tacha cosas, vuelve a empezar y finalmente encuentra las palabras adecuadas.


“Querida Margaret, queridos alumnos:


Gracias por su carta. Me siento honrado de que estén estudiando mis películas, más honrado de lo que se imaginan. Me pidieron consejo sobre cómo enseñar valores. Esto es lo que creo:


El valor no es la ausencia de miedo. Es hacer lo correcto incluso cuando se tiene miedo.


El honor es cumplir la palabra incluso cuando nadie te ve.


Ser estadounidense significa creer que todos importan. Incluso la gente de pueblos pequeños, lejos de todo.


Les envío un proyector y algunas películas.” No porque lo pidieran, sino porque estudiantes como ustedes merecen ver historias en la pantalla, no solo leerlas.


No son solo doce chicos de Montana. Son doce estadounidenses. Y eso nos incluye a todos.


Sigan estudiando. Sigan aprendiendo. Sigan creyendo en algo más grande que ustedes mismos. Eso es lo que hace que este país funcione.


Su amigo,


Duke. Sella la carta, la envía con el proyector y las películas. No le dice nada a nadie.


Artículo completo abajo

sábado, 21 de marzo de 2026

¿POR QUÉ SE ESCRIBE MÉXICO Y SE PRONUNCIA MÉJICO?

 ¿POR QUÉ SE ESCRIBE MÉXICO Y SE PRONUNCIA MÉJICO?



Tanto en el caso de la palabra México como en el de Texas y su pronunciación en español, Méjico y Tejas, esta es una pregunta que muchos hispanohablantes y no pocos aprendices de español se plantean: ¿de dónde viene la jota y qué relación tiene con la grafía x?


Para responder a esta cuestión, debemos recurrir a la historia de la lengua, bucear en el pasado de nuestro idioma. En latín, el sonido que corresponde a nuestra jota actual (bien se pronuncie de una manera tensa o más relajada, como una /h/ aspirada) no existía, sino que se trata de una articulación nueva que se origina con la configuración del romance y cuyo surgimiento los historiadores de la lengua datan entre los siglos XV y XVII.


En castellano medieval teníamos dos sonidos que el español contemporáneo ha perdido: el prepalatal fricativo sordo (/∫/), que sonaba como una sh, y su correlato sonoro /ʒ/. El primero se pronunciaba como diríamos hoy, por ejemplo, el nombre de la famosa cantante Shakira, y le correspondía la letra x. Fue así, con equis, como se adaptó al español en el siglo XVI, cuando llegan a este territorio azteca los conquistadores españoles, el nombre náhuatl de México (en aquella época sin tilde), que nunca se pronunció Méksico, sino Méshico.


La prepalatal fricativa sonora, /ʒ/, era un sonido similar, pero en el que vibraban las cuerdas vocales. Se representaba con las grafías j y g. Sirvan de ejemplo palabras como mujer o gentil, que se pronunciaban de una manera parecida a como se pronuncia hoy en día “yo” o “haya”, por ejemplo, en el español del Río de la Plata (Argentina y Uruguay). Este fenómeno se conoce como “rehilamiento”. Son estos dos sonidos (/∫/ y /ʒ/) los que dan lugar a nuestro actual sonido jota. Pero ¿de qué manera?


En español hay varios pares de fonemas que solo se diferencian por el rasgo de la sonoridad, como son /b/-/p/ o /d/-/t/ (cuya única diferencia es que el primero es sonoro y el segundo sordo). Esto mismo ocurría con la pareja /ʒ/ y /∫/, si bien esta oposición se neutralizó con la evolución del idioma a favor del ensordecimiento y, por lo tanto, la versión sonora dejó de usarse. Es decir, al dejar de vibrar las cuerdas vocales, el sonido /ʒ/ se convierte en /∫/, de tal modo que pervivió en la lengua de la época únicamente /∫/.


Esto fue sucediendo progresivamente entre el final de la Edad Media y las últimas décadas del siglo XVI (como tarde inicios del XVII). O sea que lo más probable es que Cervantes pronunciara el título de su gran novela como “don Quishote”. De hecho, el Quixotepasó con sh a otras lenguas romances: Quichotte en francés, Chisciotto en italiano.


Después de esto hay un segundo paso evolutivo: los especialistas apuntan que la sh empezó a confundirse con la /s/, dada su cercanía articulatoria. De hecho, aún hoy conservamos la muestra de ese trueque consonántico en términos como sepia y jibia, o en los apellidos Juárez/Suárez/. Parece que esto hace que la prepalatal /∫/ (sonido sh) retrase su articulación para alejarse de /s/ y, de este modo, se convierte en otro sonido: el correspondiente a nuestra jota actual que, por cierto, se representa con /x/ en el alfabeto fonético, una asociación nada casual.


Esto significa que, durante un tiempo en la historia del español (más o menos desde el siglo XVII al XIX, concretamente hasta la publicación de la Ortografía de la Lengua Castellana de 1815 donde la RAE establece el cambio de grafía), las palabras que se escribían con x se pronunciaban con jota (sonido velar fricativo sordo), dado que ya nadie articulaba la sh originaria que correspondió en su tiempo a esta grafía.


Esto cambió a principios del siglo XIX con las reformas ortográficas que lleva a cabo la Academia de la lengua, donde se establece que las palabras que tenían una equis debían escribirse con jota. Es entonces cuando xabón pasa a ser jabón. La letra j existía en latín y era una variante de /i/. De hecho, en el alfabeto fonético internacional, /j/ corresponde a una i semiconsonante.


Pero cambiar el nombre de un país o una región era más complejo y afectaba, entre otras cosas, a la identidad nacional de su población en un momento histórico, además, delicado, ya que la reforma ortográfica de la RAE coincidió con el conflicto por la lucha de la independencia de las naciones americanas.


Los mexicanos se resistieron al cambio de grafía del nombre de su país, si bien hasta inicios de este siglo, lo recomendado por la RAE era escribir Méjico en lugar de México. De ahí que no sea extraño encontrar escrito el nombre de esta nación con jota en algunos documentos antiguos. Sin embargo, a inicios del siglo XXI, con la nueva política panhispánica en la que se publican conjuntamente las obras normativas del español por la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y la Real Academia Española (RAE), entre ellas la Ortografía de la lengua española, se dio un paso atrás.


Actualmente, la norma académica estipula que, si bien representar con la grafía j nombres de lugares como México o Texas no se considera incorrecto, lo más recomendable es su escritura con x. Lo que sí deja claro respecto a su pronunciación es que, en español, no se debe pronunciar ni /méksiko/ ni /téksas/.


Otra cuestión interesante que podemos comentar es que la pronunciación de la /x/ en el mundo hispánico no es única, sino que conviven diferentes soluciones para pronunciar lo que de forma escrita representamos con las grafías j y g seguida de e, i. Se diferencian dos grandes articulaciones dominantes representadas fonéticamente como [x] (alófono fricativo velar sordo) y [h] (alófono aspirado velar sordo).


Como se puede apreciar, estos dos sonidos se distinguen en la fricación frente a la aspiración; dicho de otro modo, uno es más tenso y otro más relajado. El primero se asocia con el español del centro y norte peninsular, mientras que el segundo es el que ocupa la mayoría de la región andaluza, junto con gran parte de Extremadura, Canarias y la América de habla española.


Puede decirse, entonces, que la aspiración es el sonido dominante del español, ya que la gran mayoría de los hispanohablantes aspiran la jota.

SUECIA

 Sabías que Suecia es uno de los países más desarrollados y sostenibles del mundo, famoso por sus paisajes naturales, su diseño minimalista y su alto nivel de bienestar social


🇸🇪 Aspectos generales
• Capital: Estocolmo
• Población: ~10.6 millones
• Superficie: 450,295 km²
• Idioma: Sueco
• Moneda: Corona sueca (SEK)
💡 10 datos curiosos
1. Más de la mitad del territorio sueco está cubierto por bosques.
2. Es uno de los países con más lagos en Europa, con más de 100,000.
3. Estocolmo está construida sobre 14 islas y conectada por más de 50 puentes.
4. La empresa IKEA, famosa por sus muebles, nació en Suecia.
5. También es el país de origen de marcas como Volvo, Spotify, Ericsson y H&M.
6. En verano, en el norte del país, el sol casi no se pone durante varias semanas.
7. Los premios Nobel, creados por Alfred Nobel, tienen su sede en Estocolmo.
8. Suecia tiene uno de los niveles de igualdad de género más altos del mundo.
9. La educación y la salud son públicas y gratuitas para los ciudadanos.
10. El tradicional “fika” es una pausa diaria para tomar café y socializar, parte esencial de la cultura sueca.
Puede ser una imagen de mapa y texto que dice "Mar de Noruega GEOGRAFIA MUNDIAL Suecia Noruega Oslo Finlandia Sar Cal Estonia Letonia"
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viernes, 20 de marzo de 2026

Armenia

 🇦🇲 Armenia fue la primera nación del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial del Estado (en el año 301 d.C.) y alberga la bodega de vino más antigua jamás descubierta (la cueva Areni-1, con más de 6.000 años de antigüedad).


Es un país milenario del Cáucaso, conocido por su resiliencia histórica, por tener una enorme diáspora mundial y por su profunda conexión cultural con el bíblico Monte Ararat (que es su símbolo nacional, aunque actualmente se encuentre del lado turco de la frontera). ⛪🍷🏔️


​✨ Características de Armenia:

​• Ubicación: Eurasia (Cáucaso); es un país sin salida al mar situado en la encrucijada entre Europa del Este y Asia Occidental, limitando con Turquía, Georgia, Azerbaiyán e Irán. 🌍

• Capital: Ereván (Yerevan), conocida como la "Ciudad Rosa" debido al hermoso color de la piedra volcánica (toba) utilizada en gran parte de su arquitectura; es una de las ciudades continuamente habitadas más antiguas del mundo (incluso más antigua que Roma). 🏙️

• Población: Aprox. 3 millones de habitantes en el territorio nacional, aunque se estima que su inmensa diáspora global (descendientes de armenios por el mundo) supera los 7 millones de personas. 👥

• Idioma: Armenio (oficial), que posee un alfabeto único y complejo inventado en el año 405 d.C. El ruso también es ampliamente comprendido y hablado. 🗣️

• Moneda: Dram armenio (AMD). 💵

• Economía: Históricamente dependiente de la agricultura y la minería (cobre y oro), hoy en día destaca por su sector tecnológico y de software en rápido crecimiento, a menudo llamado el "Silicon Valley del Cáucaso". 💻

• Geografía: Terreno extremadamente montañoso y elevado; su joya natural es el inmenso Lago Sevan, uno de los lagos de agua dulce a gran altitud más grandes del planeta, que cubre casi una sexta parte de la superficie del país. 🌊

#historiasdelmundo

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝗛𝗼𝗹𝗹𝘆𝘄𝗼𝗼𝗱 𝗻𝗼𝘀 𝗺𝗶𝗻𝘁𝗶ó?

 ¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝗛𝗼𝗹𝗹𝘆𝘄𝗼𝗼𝗱 𝗻𝗼𝘀 𝗺𝗶𝗻𝘁𝗶ó? 


𝗘𝗹 𝗰𝗼𝘄𝗯𝗼𝘆 𝗾𝘂𝗲 𝗰𝗿𝗲𝗲𝘀 𝗮𝗺𝗲𝗿𝗶𝗰𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗿𝗲𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘂𝗻 𝗶𝗻𝘃𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝘀𝗽𝗮ñ𝗼𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗠é𝘅𝗶𝗰𝗼 𝗽𝗲𝗿𝗳𝗲𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻ó


HILO ROJO

El origen incómodo para la imagen del país 


Antes de que John Wayne cruzara la pantalla con su revólver, antes de que Texas fuera la estrella solitaria, ya había jinetes domando potros en lo que hoy es Nuevo México y Texas español. 

    La cultura vaquera no nació en el Lejano Oeste americano, sino en los campos de Andalucía y en las haciendas del Virreinato de Nueva España. 

   Lo que hoy llamamos “cowboy culture” es, en esencia, una adaptación anglosajona de un sistema que llevaba más de 300 años funcionando al sur del río Bravo.


LÉXICO REBELDE

hablamos español sin saberlo

¿Crees que eres purista del Oeste? Revisa tu vocabulario.

    Rodeo (de rodear, para reunir al ganado), lasso (del latín laqueum, pasado por el español lazo), buckaroo (una anglicización fonética de vaquero) y mustang (del español mesteño, que significa animal sin dueño). 

    No son préstamos, son supervivencias. Cada vez que un cineasta norteamericano rueda un western, está, sin saberlo, haciendo una película donde el 90% de la técnica ecuestre, la indumentaria (la chaparreras, el sombrero de ala ancha) y el léxico tienen su partida de nacimiento en la España imperial y el México independiente.


LA FRONTERA BORRADA

Texas era méxico.


Es incómodo para Hollywood, pero es la realidad histórica. Cuando Stephen F. Austin trajo los primeros “colonos anglos” a Texas en la década de 1820, estos se encontraron con una industria ganadera ya establecida. 

    Los rancheros mexicanos llevaban décadas—siglos—manejando el ganado cimarrón. Los colonos no inventaron nada; aprendieron. 

    Aprendieron a usar el riata (la soga), a trabajar en rodeos y a sobrevivir en un territorio cuya cartografía y técnicas de supervivencia ya habían sido trazadas por la civilización hispana. 

    Borrar ese origen no es solo una imprecisión, es un acto de apropiación cultural que los libros de texto de la escuela americana tardaron décadas en empezar a corregir.


EL MITO DE HOLLYWOOD

El western como ficción.


El cine construyó la imagen del cowboy solitario, individualista y de habla inglesa.

... Pero el verdadero vaquero era comunitario, trabajaba en cuadrillas y usaba un español que hoy consideramos “exótico” en las películas. 

    Cuando Hollywood puso un sombrero tejano en la cabeza de un actor rubio, nos vendió la copia como si fuera el original. 

    La pregunta incómoda es: si la cultura vaquera es tan “americana”, ¿por qué tuvieron que cambiar de género las palabras para adaptarlas al inglés? La respuesta es simple: porque cuando llegaron, todo ya tenía nombre.


LA VUELTA AL RODEO

¿y ahora qué?


No se trata de reescribir los libros de historia para quitar mérito a unos y dárselo a otros, sino para poner a cada quien en su lugar. 

    El Oeste americano es hijo del Norte mexicano. 

     La frontera no fue el punto de partida de una cultura, sino el punto de encuentro donde una cultura milenaria (la hispano-ecuestre) chocó con el expansionismo anglosajón.

    Reconocer que el cowboy nació en España, creció en México y fue “renombrado” en Estados Unidos no es un acto de revisionismo, sino de justicia histórica.


PARA DEBATIR 

Te toca a ti.


¿𝗖𝗿𝗲𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗶 𝗛𝗼𝗹𝗹𝘆𝘄𝗼𝗼𝗱 𝗵𝘂𝗯𝗶𝗲𝗿𝗮 𝘀𝗶𝗱𝗼 𝗵𝗼𝗻𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻, 𝗲𝗹 𝘃𝗮𝗾𝘂𝗲𝗿𝗼 𝘁𝗲𝗻𝗱𝗿í𝗮 𝗵𝗼𝘆 𝗲𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝘁𝘂𝘀 𝗱𝗲 𝗶𝗰𝗼𝗻𝗼 𝗮𝗺𝗲𝗿𝗶𝗰𝗮𝗻𝗼?


 ¿O la industria cultural ha usado el idioma inglés para “blanquear” (en términos históricos) un legado que les resultaba demasiado hispano para vender como “patriótico”?

 Te leo en los comentarios.


 Y si eres del norte de México o del suroeste de Estados Unidos, cuéntanos: ¿en tu familia todavía usan términos como cincho o mecate.


#HistoriaDeEspaña #VaqueroHispano #MéxicoDesconocido #WildWestTruth #CowboyLatino #LegadoHispano #sp_usa

El 20 de marzo de 1179 se firmó el Tratado de Cazola entre Alfonso II de Aragón y Alfonso VIII de Castilla, en el lugar que algunos investigadores sitúan en la calzada de Medinaceli a Ariza, en el llamado Corral de Cacala en Soria.

 El 20 de marzo de 1179 se firmó el Tratado de Cazola entre Alfonso II de Aragón y Alfonso VIII de Castilla, en el lugar que algunos investigadores sitúan en la calzada de Medinaceli a Ariza, en el llamado Corral de Cacala en Soria.



Este nuevo acuerdo supuso la aceptación por parte del monarca aragonés de una limitación de sus derechos territoriales de conquista. A cambio obtuvo la anulación de las cláusulas de vasallaje por las que los anteriores acuerdos le habían dejado en una posición de subordinación frente a Castilla.


Los mutuos intereses expansionistas de castellanos y aragoneses en el siglo XII obligaron a la firma de una serie de tratados en los que quedaron delimitadas las respectivas áreas de influencia en las futuras conquistas, evitando de esta manera y con antelación suficiente los posibles conflictos que por este motivo pudieran producirse entre ambas monarquías. Sobre esta base se realizaron varios tratados: 1140 (Tratado de Carrión), 1151 (Tratado de Tudilén), 1157 (Tratado de Lérida), 1174 y 1177 (Tratado de Cuenca).


A la Corona de Aragón se le reconocían derechos de conquista sobre el reino entero de Valencia con todos sus territorios. Asimismo se le concedían Játiva y Biar con todos sus términos y todo el reino de Denia hasta la villa de Calpe. Por su parte Castilla tendría el derecho a anexionarse el reino de Murcia. Se trazó pues una línea imaginaria que, desde el sur de Biar, a la altura aproximada del río Castalia, pasando por la sierra de la Carrasqueta y la de Aitana, iba a recorrer el curso fluvial del Algar desembocando en Altea, al sur de Calpe. Con ello quedaban para Aragón los actuales partidos de Calpe, Pego, Callosa de Ensarriá y todo el reino de Denia hacia el norte, y para Castilla Jijona, Villajoyosa, Villena, Sax, Novelda, Aspe, Elche, Orihuela, Alicante, Murcia, Cartagena, entre otros.


Una parte del tratado que no quedó delimitada por topónimos y por tanto imprecisa, fue la zona oeste. En el documento se menciona que a la Corona de Aragón le correspondía "el reino entero de Valencia con todos sus territorios, habitados y deshabitados que le pertenece o debería pertenecerle", pero no se sabe a ciencia cierta hasta donde llegaban esos territorios. Hay investigadores que sugieren el río Cabriel como límite fronterizo por el oeste; sin embargo, otros llevan el límite hasta la Sierra de Mira, coincidiendo con los actuales límites provinciales entre Cuenca y Valencia.


Con posterioridad ambas partes incumplirían lo pactado, lo que provocó la firma del tratado de Almizra en el 1244.