LA CONTRADICCIÓN PORTUGUESA
Los Reyes de los antiguos reinos cristianos de la Península persiguieron un sueño y una ambición: ser Reyes de toda España. Este sueño fue ambicionado sobre todo por los Reyes de León y posteriormente de Castilla autodenominándose así mismos como Reyes o Emperadores de España.
El sueño de coronarse como Reyes de España fue conseguido al fin por los Reyes Católicos. En la bula "Si convenit" de 1493, el papa Alejandro VI se dirigió a Isabel y Fernando como “Reyes de España”, un título con implicaciones jurídicas internacionales, ya que que el derecho internacional se construía en gran parte con bulas y tratados pontificios.
Este detalle no pasó desapercibido en Portugal, ya que los portugueses se consideraban parte en el plano cultural y erudito de la Hispania clásica e histórica, y que el Papa identificara “España” solo con Castilla y Aragón excluyendo implícitamente a Portugal, se interpretó como una apropiación del conjunto peninsular.
El rey Juan II de Portugal se quejó y mostró su incomodidad en el plano diplomático con este hecho porque afectaba a la dignidad y posición política de Portugal.
Portugal empezó a buscar una alternativa a España que ya se identificaba sólo con Castilla y Aragón. Comenzó a marcar más su singularidad en el lenguaje político y cultural y los humanistas portugueses empezaron a utilizar los términos luso, lusitano, Lusitania, etc. Una nueva identidad clásica alternativa a “Hispania” y un marco simbólico propio, no compartido con Castilla... o eso almenos pretendían.
En el plano identitario y propagandístico, el término “luso” gana centralidad precisamente cuando “España” empieza a significar otra cosa: la monarquía de los Reyes Católicos y sus herederos, sobre todo frente al discurso imperial español.
Y aquí viene la contradicción portuguesa:
1. En primer lugar, Lusitania fue una provincia romana dentro de Hispania, por lo tanto, aunque se autoidentificaran como "lusos", por mucho que no quisieran, seguían siendo igualmente hispanos.
2. En segundo lugar, la provincia de Lusitania no abarcaba todo el territorio actual de Portugal, porque almenos el 40% de la actual Portugal correspondía a la provincia de Gallaecia, es decir, que un 40% de lo que fue Lusitania corresponde actualmente a España y para más inri, la capital de Lusitania fue la ciudad de Mérida, ciudad española y actual capital de Extremadura, tierra natal de Hernán Cortés y Francisco Pizarro.
3. En tercer lugar, aunque al idioma portugués se le identifica cómo lusófono, lo cierto es que este idioma no se origina en Lusitania, sino en Gallaecia que es de donde procede, es decir, el actual Portugal no se origina en la zona geográfica que corresponde a Lusitania, sino que se origina en la zona geográfica de Gallaecia, siendo el reino de Portugal una secesión del Reino de León y siendo su idioma originario del ámbito galaico-leonés. Vamos, que de "luso" el idioma portugués no tiene nada!!!
La lengua portuguesa es una variante del gallego y ambos hablantes pueden entenderse perfectamente. Hay que decir que ni los portugueses ni los brasileños son lusófonos, sino galegófonos.
Así fue como la identidad portuguesa se fundó y se inventó como una reacción política en lugar de HISTÓRICA, ya que las raíces de Portugal son tan Hispánicas como las de España.
Publicación elaborada y realizada por Raíces Hispánicas


