miércoles, 4 de febrero de 2026

OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE

 OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE 



Las hazañas del monitor Huáscar y las noticias sobre la disparatada conducción de la guerra por parte del mando naval chileno provocaban un eco de contento y júbilo en Arica y Tacna, adonde habían trasladado la sede de sus gobiernos los presidentes del Perú y Bolivia, respectivamente.


Por las calles y plazas de ambos pueblos pululaban los oficiales aliados luciendo los vistosos uniformes de los distintos regimientos acantonados en la región, y la sociedad ariqueña y tacneña les abría sus salones, aprovechando la guerra como una contingencia venturosa que les permitía vivir como en el gran mundo de las capitales, al mismo tiempo que ofrecía a sus jóvenes casaderas la oportunidad de enhebrar un noviazgo ventajoso.


El 16 de julio, en los salones de la mansión que se había adjudicado en Tacna el presidente de Bolivia, se celebraba una bulliciosa fiesta en conmemoración del principal intento de independencia de la nación del Altiplano. El general Hilarión Daza, vestido de gran gala, con el pecho de la guerrera cuajado de condecoraciones y alamares de cordoncillos de oro, hacía los honores del sarao al presidente peruano, que había acudido acompañado por su Estado Mayor y las damas más destacadas de Arica.


Ya a las once de la noche la fiesta había adquirido ese cariz un poco liberal y un tanto escandaloso propio de las celebraciones de los militares en campaña. El general Daza, ligeramente achispado por los repetidos brindis con que se habían agasajado las oficialidades peruana y boliviana, bailaba ininterrumpidamente, devorando con la mirada a las jóvenes y señoras que, sucesivamente, le servían de pareja.


El general Mariano Ignacio Prado, más serio y circunspecto, permanecía sentado en la testera del salón, conversando con los más altos jefes de la división boliviana.


El comandante Grau había querido observar igual actitud, pero su gloria lo convertía en el foco de todas las miradas y en el objeto de la atención de todas las damas tacneñas, que por primera vez tenían la oportunidad de conocerlo. Víctima de la admiración general, se había visto forzado a bailar con las señoras más distinguidas de Tacna, y se encontraba cumpliendo esta obligación de cortesía con una atractiva descendiente de la familia más antigua de Moquegua, cuando se coló, de súbito, al salón, un oficial jadeante. Llegaba a todo galope desde Arica para traer al general Prado dos telegramas.

El comandante cesó al momento de bailar, al ver al presidente peruano abandonar su asiento pálido y desencajado por la impresión.


La música cesó cuando el general Prado cruzó hasta el centro del recinto, en dirección al jefe de la escuadra.


–Compatriotas..., hermanos bolivianos –fue diciendo patéticamente, mientras avanzaba–, la escuadra chilena ha bombardeado nuestro puerto de Iquique.


Un sordo clamor de maldiciones y amenazas llenó el salón y todos los oficiales aliados rodearon al mandatario peruano. Pero este atendía solamente al comandante Grau, que llegaba junto a él con las cejas fruncidas y el aire incrédulo.


Mire estos telegramas, comandante –le decía, agitando ante él los papeles–; vienen de Iquique y Pisagua, y en ambos se me informa que ayer a la medianoche los barcos enemigos abrieron fuego sobre Iquique, obligando a la población a refugiarse en los cerros y en la pampa, para no ser destrozada por los cañonazos que incendiaban las casas y demolían las instalaciones de la bahía.


El marino cogió los mensajes y les echó una rápida ojeada.


–¿Es posible que el almirante chileno haya olvidado la caballerosidad de la guerra y destruya poblaciones civiles? –comentó sin poder dar crédito a la noticia.


 –¡Qué caballerosidad de guerra ni qué diablos! –barbotó frenético el general Prado–. Aquí se termina toda caballerosidad y le ruego que no vuelva a mencionarme esa palabreja. De ahora en adelante, la guerra que haremos será calcada de la que realizan los chilenos. Ellos han bombardeado Iquique... ¡pues nosotros reduciremos a cenizas cuanto puerto chileno quede al alcance de los cañones de nuestros barcos!


Grau hizo ademán de tranquilizarlo, pero no le dejó hablar.


–Esta vez no voy a escucharle, comandante Grau –le declaró autoritario–. Me limitaré a darle una orden estricta y usted deberá cumplirla sin discusión.


–Bien, excelencia –aceptó resignado el marino–. ¿Qué ordena usted?


El Presidente buscó con la mirada en torno suyo y divisando al capitán Aurelio García y García, comandante de la corbeta Unión, le hizo señas de acercarse.


–Ustedes dos, señores, partirán al momento hacia Arica, embarcarán en sus respectivas naves y zarparán a toda máquina hacia el sur, en busca del litoral chileno.


–¿Piensa usted aplicar la Ley del Talión, excelencia? –interpuso el comandante García, preocupado por la gravedad de la misión que adivinaba les iba a encomendar el Presidente.


–Sí, señor comandante, ojo por ojo, diente por diente. Van ustedes a bombardear Antofagasta, en primer lugar; luego proseguirán hacia el sur y destruirán Chañaral, Carrizal, Pan de Azúcar, Huasco, Caldera..., y todo barco chileno, de guerra o mercante, que se les cruce en la ruta. Ya han oído mis órdenes, señores. Partan esta misma noche con sus barcos y no regresen sino después de cumplida la faena que les encomiendo.


Los dos jefes navales hicieron una rígida reverencia y se retiraron. Minutos más tarde, viajaron aceleradamente hacia Arica, en un coche, y antes de la madrugada el Huáscar y la Unión se hacían a la mar.


📌 Una semana después, el 23 de julio, ambos buques peruanos le darían captura al transporte chileno Rímac.


📖 “Hidalgos del Mar”, Jorge Inostrosa.


🌐 Perú Bicentenario

Masisol

 


El 4 de febrero de 1948 nació en Málaga Josefa Flores González, conocida artísticamente como Marisol o Pepa Flores, cantante y actriz, quizás la más mítica de las actrices de nuestro cine, que tuvo un gran éxito en la década de los sesenta en España. El estreno de su primera película Un rayo de luz en 1960 la convirtió en una figura paradigmática y un fenómeno social. A partir de este éxito, se puso en marcha una plataforma publicitaria y de promoción comercial poco habitual en esos años en España que comprendía películas, discos, tebeos, recortables, cuadernos, cromos, banderines, revistas infantiles y hasta una muñeca con su nombre y a la vez una gran cantidad de actos públicos y giras por todo el mundo. Hoy en día se mantiene completamente alejada de la vida pública. A pesar de llevar cuatro décadas completamente retirada, su aura sigue presente y su estilo interpretativo ha sido enormemente influyente en las generaciones posteriores.


Nacida en el número 10 de la calle Refino, en un corralón típico malagueño en el que convivían más de cincuenta familias, pertenecía a una familia muy humilde. Ya desde pequeña destacaba por su enorme afición por el cante y el baile flamenco. A temprana edad se unió a la organización «Coros y Danzas» de la Sección Femenina de Falange. En 1959 fue descubierta por el productor Manuel Goyanes, en un viaje a Madrid con su grupo de Coros y Danzas, durante una actuación televisada en la que la niña cantaba y bailaba, y se hizo famosa en el cine con Luis Lucía en películas como Un rayo de luz (1960) o Tómbola (1962).


En estas películas la pequeña Marisol (adoptó este nombre artístico por el nombre del personaje que interpretaba) interpretó el personaje de niña alegre y tierna que endulzaba la vida de los demás con canciones y muecas varias. Esta nueva estrella infantil triunfó más allá de las fronteras españolas, con éxitos absolutos en Hispanoamérica, Rusia o Japón. 


Tenía largas jornadas de trabajo haciendo películas, anuncios, giras, por lo que disfrutaba de poco tiempo libre. A la edad de 15 años le diagnosticaron una úlcera en el estómago, la cual fue causada por el estrés y el duro trabajo al que era sometida. Se cuenta que con esa edad ya deseaba abandonar el mundo del cine. Un artículo publicado en febrero de 1965 refleja que esta situación ya era conocida públicamente, incluyendo un significativo subtítulo: Marisol está triste ¿qué tiene Marisol?. El 16 de mayo de 1969, contrajo matrimonio con Carlos Goyanes Perojo en la iglesia de San Agustín, de quien se separó a mediados de 1972, entre otras causas disgustada por la marcha de su carrera. Pocos meses después la prensa se hizo eco de los problemas de su marido con las drogas. Carlos era hijo de su productor y apoderado, de quien también se desligó.


El filón de Marisol, sin embargo, se fue apagando con la madurez de la actriz. Se intentó adaptar los guiones al avance de su edad, y en los 70 protagonizó algunas películas de distinto estilo. A medida que se hizo adulta, Marisol diversificó sus trabajos. Ahora Marisol ya no quería ser más aquella niña prodigio del régimen a la que obligaban a vendar los pechos y a acudir a casas de mandamases para exhibirse como si fuera un mono de feria. Ahora quería ser Pepa Flores y ser actriz, y comenzó su mutación. En 1972, representó a España en el primer Festival OTI de la Canción con el tema «Niña», de Manuel Alejandro, en el que obtuvo el tercer premio. 


Junto a Jean Seberg rodó una película de terror, La corrupción de Chris Miller (1972), dirigida por Juan Antonio Bardem, y al año siguiente presentó su última película musical, La chica del Molino Rojo, con Mel Ferrer como coprotagonista, y Bárbara Rey, Mirta Miller y Silvia Tortosa.


En 1973 se unió sentimentalmente al bailarín Antonio Gades (de nombre Antonio Esteve Ródenas), con quien contrajo matrimonio civil en Cuba el 5 de octubre de 1982, actuando como padrino Fidel Castro.


En 1975, participó en la primera huelga de actores españoles que reivindicaba la reducción de la jornada laboral para los intérpretes teatrales. Un año más tarde fue publicada desnuda sin su consentimiento en un reportaje gráfico en la revista Interviú, utilizando unas fotografías tomadas por César Lucas seis años antes, que en cierta manera supuso una ruptura simbólica con su pasado de estrella infantil y causó gran sensación social. La portada la convirtió en estrella de la Transición, en su gran musa. Con la que simbolizaría el paso de Marisol a Pepa Flores. Como muestra del impacto social de su imagen en la portada de este semanario, la tirada subió desde 100.000 ejemplares en los que se movía la publicación hasta el medio millón.


Obtuvo el premio a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary con Los días del pasado (1978), de Mario Camus, con Antonio Gades como compañero de reparto, en el que fue su último trabajo acreditada como Marisol. Poco después, decidió cambiar su nombre artístico por su nombre real, Pepa Flores, que usaría durante el resto de su carrera.


Sus últimas películas fueron Bodas de sangre (1981) y Carmen (1983), ambas del director aragonés Carlos Saura, y Caso cerrado (1985), de Juan Caño. Asimismo, en 1984 interpretó el papel de Mariana Pineda en la serie de TVE Proceso a Mariana Pineda, dirigida por Rafael Moreno Alba.


Después de ser una de las personas más queridas de España, de haber sido explotada de todas las maneras imaginables en esta profesión, resulta que los premios y los aplausos significan muy poco para alguien que lo ha tenido todo. A ella, que había sido la niña del régimen, se retiró del foco y se fue callada a su Málaga natal. Ni siquiera tenía 40 años cuando se retiró de la vida pública. En todos estos años, apenas ha tenido apariciones públicas. Mientras los fotógrafos le han capturado paseando por la calle, con sus nietos, o incluso sus perros, nos ha regalado su presencia en contadas ocasiones, ni siquiera cuando en 2020 recibió el Goya de Honor 2020 de la Academia de cine español celebrado en Málaga. El galardón lo recogieron sus tres hijas en su nombre.

📜 ¿Qué es el sionismo?

 📜 ¿Qué es el sionismo?


El sionismo es una ideología y movimiento político surgido a finales del siglo XIX que defiende el derecho del pueblo judío a la autodeterminación nacional y a la existencia de un Estado propio en su patria histórica, tradicionalmente identificada con la Tierra de Israel.

El sionismo moderno se desarrolló en un contexto marcado por el antisemitismo en Europa y por el auge de los nacionalismos contemporáneos. Su principal impulsor fue el periodista judío austrohúngaro Theodor Herzl, considerado el padre del sionismo político.

📌 Origen y objetivo inicial

A fines del siglo XIX, numerosos judíos europeos enfrentaban persecuciones, discriminación y violencia. En ese contexto, el sionismo propuso la creación de un “hogar nacional judío”, una idea que fue ganando apoyo internacional durante las primeras décadas del siglo XX.

Este objetivo se concretó políticamente en 1948, con la proclamación del Estado de Israel, tras el colapso del Mandato Británico en Palestina y en medio de un conflicto regional aún vigente.

🔍 Diversidad del sionismo

El sionismo no es un movimiento homogéneo. A lo largo de su historia ha incluido diversas corrientes, entre ellas:

el sionismo político,

el sionismo laborista o socialista,

el sionismo religioso,

y otras variantes ideológicas y culturales.

Estas corrientes diferían en sus medios, objetivos sociales y visiones sobre el futuro del Estado judío.

✡️ Sionismo y judaísmo: conceptos distintos

Es fundamental distinguir entre judaísmo y sionismo:

el judaísmo es una religión, cultura e identidad histórica milenaria;

el sionismo es una ideología política moderna.

Por ello, no todos los judíos son sionistas, ni el sionismo representa a la totalidad del pueblo judío.

⚖️ Debate y controversia

Desde sus inicios, el sionismo ha sido objeto de debate y controversia, tanto dentro de la comunidad judía como a nivel internacional. Estas discusiones se intensificaron especialmente en relación con el conflicto palestino-israelí, uno de los conflictos políticos y territoriales más complejos del mundo contemporáneo.

🏛️ Origen del término

La palabra “sionismo” deriva de Sion, una colina de la ciudad de Jerusalén, que en la tradición judía simboliza el vínculo histórico, religioso y cultural con la tierra ancestral.

Algunas aportaciones del pueblo gitano a España.

 Algunas aportaciones del pueblo gitano a España.



El pueblo gitano está presente en España desde principios del siglo XV, en torno al año 1425, cuando llegó a la Península Ibérica procedente del norte del subcontinente indio.


 Su llegada se produjo en plena época medieval, cuando España aún no existía como Estado unificado y el territorio estaba dividido en distintos reinos. Los gitanos se asentaron principalmente en Andalucía, aunque pronto se extendieron por todo el territorio. 


Desde entonces, han formado parte de la historia de España de manera continuada, a pesar de haber sufrido durante siglos marginación, persecuciones y leyes represivas.


Lejos de ser un pueblo ajeno, el pueblo gitano ha sido cofundador de España y ha contribuido de forma decisiva a su construcción cultural, social y económica. Una de sus aportaciones más reconocidas es el flamenco, una de las expresiones culturales más representativas de la identidad española y reconocida mundialmente.


 Pero su influencia va mucho más allá de la música. El pueblo gitano ha dejado una huella profunda en las artes, la tradición oral, la literatura popular y la forma de vivir y expresarse del pueblo español.


También ha contribuido de manera notable a la lengua. Muchas palabras de uso diario en el castellano proceden del caló, lengua del pueblo gitano derivada del romaní, y están recogidas en la Real Academia Española.


 Palabras como currar (trabajar), molar (gustar), chaval (muchacho), pinreles (pies), parné (dinero) o camelar (cortejar o atraer) forman parte del habla cotidiana de millones de personas que, muchas veces sin saberlo, usan a diario un legado lingüístico gitano.

 Esto demuestra una convivencia real y una aportación viva a la identidad cultural española.


En el ámbito económico y laboral, el pueblo gitano ha desempeñado un papel esencial en oficios tradicionales como la herrería, la metalurgia, la platería, la joyería, la agricultura y el comercio.


 Los herreros gitanos fueron especialmente valorados por su destreza en el trabajo del hierro, el cobre, el bronce, la plata y el oro, fabricando herramientas, armas, utensilios y piezas de gran valor artístico.


 Estos oficios fueron fundamentales para el desarrollo de pueblos y ciudades durante siglos.


Además, los gitanos también han participado en hechos relevantes de la historia de España.


 Tomaron parte en conflictos como la Guerra de la Independencia contra la ocupación francesa, en la defensa de territorios frente a ataques y en distintos momentos históricos en los que contribuyeron a la estabilidad social y económica del país. 

Su aportación, aunque muchas veces invisibilizada, ha sido real y constante.


A pesar de todo ello, el pueblo gitano no ha recibido compensaciones ni un reconocimiento proporcional a su aportación. 


Durante siglos fue perseguido, criminalizado y excluido mediante leyes injustas. Hoy, aunque existe un mayor reconocimiento cultural, sigue siendo necesario avanzar hacia una reparación histórica basada en el respeto, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento oficial de su historia y sus contribuciones. La verdadera compensación no pasa por privilegios, sino por justicia, memoria y dignidad.


Reconocer al pueblo gitano como parte esencial de la historia de España no es un favor, es una verdad histórica. Su legado sigue vivo en la música, en las palabras que usamos, en los oficios tradicionales y en la cultura popular. Por todo ello, afirmar que el pueblo gitano es cofundador de España no es una opinión, es un hecho.


Julián Cortés