SAN MART脥N: UNA BIOGRAF脥A INCOMPLETA
Por Revisionismo Historico Argentino
Resulta de importancia vital una reflexi贸n profunda que obligue, m谩s temprano que tarde, a desarrollar una biograf铆a m谩s plena de la vida del General Don Jos茅 de San Mart铆n. No para repetir el bronce ni el relato escolar, sino para iluminar aquellos aspectos desconocidos, silenciados o deliberadamente ocultados de nuestro h茅roe m谩ximo, de modo que las generaciones futuras puedan acceder a una interpretaci贸n m谩s cabal, ajustada a los hechos hist贸ricos, y comprender en toda su dimensi贸n la personalidad extraordinaria del Padre de la Patria.
EL SAN MART脥N DEL BRONCE Y EL SAN MART脥N OCULTADO
Mucho se ha escrito sobre el San Mart铆n arquet铆pico: el Pr贸cer inmaculado, el Libertador de naciones hermanas, el Militar ejemplar, el Estadista ilustrado, el Padre educador y el h茅roe despojado de pasiones terrenales. Incluso se ha difundido la imagen de un San Mart铆n anciano, enfermo y solitario, casi ajeno a los conflictos pol铆ticos de su tiempo. Sin embargo, poco y nada se ha dicho de su persecuci贸n pol铆tica, de su destierro forzado, de su enfrentamiento con el poder porte帽o, de su visi贸n hispanoamericana y de las razones profundas de su retiro de la vida p煤blica.
La historiograf铆a liberal necesit贸 un San Mart铆n neutralizado, sin enemigos internos, sin posiciones inc贸modas y sin v铆nculos con el federalismo. Ese San Mart铆n domesticado es funcional al relato porte帽o, pero no resiste el contraste con los hechos.
EL PLAN CONTINENTAL Y EL BOICOT PORTE脩O
San Mart铆n no pens贸 la Revoluci贸n desde Buenos Aires ni para Buenos Aires. Pens贸 en t茅rminos americanos. Su Plan Continental requer铆a unidad interna, paz entre provincias y un esfuerzo com煤n contra el verdadero enemigo: el imperio colonial. Sin embargo, mientras organizaba la campa帽a libertadora, desde Buenos Aires se lo desfinanciaba, se le negaban recursos y se intentaba subordinar su ej茅rcito para usarlo en guerras civiles contra las provincias federales.
El centralismo porte帽o, encarnado en el directorio y luego en el liberalismo unitario, ve铆a en San Mart铆n un peligro: no lo pod铆a controlar. Su negativa a utilizar el Ej茅rcito de los Andes para someter a Artigas, a L贸pez o a cualquier provincia del interior fue uno de los “pecados imperdonables” que jam谩s le perdonaron.
SAN MART脥N, ARTIGAS Y L脫PEZ: LA CAUSA AMERICANA
La relaci贸n de San Mart铆n con los grandes caudillos federales Jos茅 Gervasio Artigas y Estanislao L贸pez fue pol铆tica, estrat茅gica y doctrinaria. Los tres compartieron una concepci贸n com煤n: la Patria no pod铆a construirse sobre la dominaci贸n de las provincias ni bajo la tutela de intereses extranjeros.
Artigas denunci贸 tempranamente que Buenos Aires pretend铆a reemplazar al rey por una oligarqu铆a portuaria aliada al comercio brit谩nico. San Mart铆n comprendi贸 esa advertencia y jam谩s se sum贸 a la campa帽a de demonizaci贸n contra el Protector de los Pueblos Libres. Sab铆a que Artigas no era un an谩rquico, sino un dirigente profundamente americano, defensor de la soberan铆a popular y de una confederaci贸n de pueblos libres.
Con Estanislao L贸pez, en cambio, la relaci贸n fue directa y ejemplar. Ambos entendieron que la guerra entre provincias solo beneficiaba al centralismo. L贸pez garantiz贸 la paz en el Litoral para permitir la campa帽a libertadora y, cuando Buenos Aires decidi贸 avanzar contra San Mart铆n, fue el 煤nico dirigente que lo defendi贸 con hechos concretos. Descubri贸 que el gobierno porte帽o planeaba someter al Libertador a un consejo de guerra y ofreci贸 poner a toda la provincia en armas para protegerlo y llevarlo en triunfo a Buenos Aires. Ning煤n porte帽o hizo algo semejante.
San Mart铆n agradeci贸 el gesto, pero eligi贸 el exilio antes que provocar una guerra civil. Esa decisi贸n sell贸 su destino y confirm贸 que el 煤nico poder que realmente lo protegi贸 fue el federalismo.
SAN MART脥N, ROSAS Y LA SOBERAN脥A
La l铆nea que une a Artigas, L贸pez y Rosas es la misma que San Mart铆n reconoci贸 como propia. Por eso elogi贸 expl铆citamente al Restaurador y le leg贸 su sable. No fue un acto sentimental, sino una definici贸n pol铆tica: Rosas encarnaba la resistencia a la injerencia extranjera y la defensa de la soberan铆a nacional, aquello que el liberalismo porte帽o jam谩s estuvo dispuesto a sostener.
San Mart铆n comprendi贸 que quienes se aliaban al extranjero para vencer en disputas internas eran traidores a la Patria. Esa convicci贸n explica sus advertencias a los unitarios y su respaldo a los gobiernos de orden que defend铆an la integridad nacional.
SAN MART脥N, LAS LOGIAS Y EL MITO MAS脫NICO
Uno de los mayores fraudes historiogr谩ficos ha sido presentar a San Mart铆n como “gran mas贸n”. Desde el punto de vista hist贸rico, no existe ning煤n documento emp铆rico, directo ni verificable que pruebe su iniciaci贸n en una logia mas贸nica regular. No hay actas, diplomas, listas de miembros ni correspondencia interna que lo acrediten como tal, ni en Am茅rica ni en Europa.
Las organizaciones en las que particip贸 en su juventud —como los Caballeros Racionales o la Logia Lautaro— no fueron logias mas贸nicas formales, sino sociedades pol铆ticas secretas, propias de una 茅poca de conspiraci贸n contra el absolutismo. Confundir militancia pol铆tica con masoner铆a es una construcci贸n posterior, impulsada para apropiarse simb贸licamente de su figura.
La propia masoner铆a institucional ha reconocido que no conserva prueba alguna de su iniciaci贸n, limit谩ndose a reivindicaciones simb贸licas tard铆as.
EL CATOLICISMO DOCUMENTADO DEL LIBERTADOR
Frente a esa ausencia documental, la evidencia de su catolicismo es abundante y concreta. San Mart铆n fue un cat贸lico practicante durante toda su vida. Nombr贸 a la Virgen del Carmen de Cuyo Patrona del Ej茅rcito de los Andes, realiz贸 votos religiosos antes del cruce cordillerano, mantuvo una relaci贸n constante con sacerdotes y utiliz贸 un lenguaje cristiano coherente en su correspondencia.
Durante su exilio asisti贸 a misa, observ贸 el calendario lit煤rgico, recibi贸 los sacramentos y pidi贸 asistencia espiritual antes de morir. Su testamento expresa claramente su fe y su voluntad de ser enterrado en un templo cat贸lico. Aqu铆 no hay interpretaciones: hay documentos.
PERSECUCI脫N, SILENCIO Y DESTIERRO
San Mart铆n no se retir贸 por cansancio ni por ambici贸n ajena. Fue empujado al exilio. No pudo llegar a tiempo para ver morir a su esposa porque su vida corr铆a peligro. La prensa porte帽a lo injuri贸. Fue despojado de apoyo pol铆tico y militar. Desafi贸 a duelo a Rivadavia por su honor, y el unitario no respondi贸. Todo esto fue sistem谩ticamente ocultado por la historiograf铆a oficial.
Comprendi贸 que su presencia en el pa铆s ser铆a utilizada para profundizar la discordia y eligi贸 el silencio, el sacrificio y el destierro antes que traicionar la causa americana.
GLORIA, MARTIRIO Y PATRIA INCONCLUSA
San Mart铆n vivi贸 conforme a una 茅tica cristiana y espartana: la vida solo tiene sentido cuando se entrega a una empresa grande. No busc贸 茅xitos personales, sino Glorias. Y las Glorias no se miden en cargos ni honores, sino en sacrificio.
Su soledad no fue fracaso. Su exilio no fue derrota. Fue el precio de no haberse sometido al centralismo porte帽o ni a intereses extranjeros. Como Artigas, como L贸pez, como Rosas, fue perseguido por defender una Patria libre, soberana y americana.
Entender a San Mart铆n sin los caudillos federales es mutilar su pensamiento. Separarlo del conflicto con Buenos Aires es vaciar su biograf铆a. Su vida fue una lucha por una Patria Grande a煤n inconclusa, cuya realizaci贸n sigue siendo una tarea pendiente de los argentinos.
Desde esta p谩gina vamos a seguir recuperando, una a una, las partes silenciadas de su historia, su vida y su obra, porque mientras haya memoria por reconstruir, el Libertador seguir谩 marchando.
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Titular: Damian Leandro Zanni