El concurso público para la remodelación del estadio de Gran Canaria ha quedado desierto y ninguna empresa se ha presentado.
Esto ocurre cuando solo restan cuatro años para el próximo Mundial, que se celebrará en España, Marruecos y Portugal, y donde el recinto de Siete Palmas será una de sus sedes.
Las razones fundamentales para que ninguna empresa constructora estuviera interesada en realizar las obras, que incluyen la remodelación del estadio y la ampliación de su capacidad desde los 32.000 hasta los 44.000 espectadores, podrían haber sido el ajustado plazo para acabar la obra, de solo 36 meses (julio de 2029); el tener que compaginar los trabajos con los partidos de la UD Las Palmas, con lo que las obras se ralentizarían de forma notable y las fuertes penalizaciones para la empresa constructora por no finalizar los trabajos a tiempo.
Por tanto, el proceso formal de subasta o concurso público ha finalizado, y el Cabildo de Gran Canaria debe utilizar ahora otras vías para mantener el mismo proyecto, valorado en unos 174 millones de euros, y poder acometer las obras. Una es negociar directamente con las constructoras, sin concurso, ofreciéndoles unas mejores condiciones, lo que podría aumentar los costes para las arcas públicas en un 15% aproximado, y la otra es lanzar un nuevo concurso público con unas condiciones más atractivas para las empresas constructoras. Esta segunda opción es la menos viable, porque se perdería demasiado tiempo y el Mundial está casi a la vuelta de la esquina.
Por cierto que, de los 174 millones de euros de presupuesto destinados a las obras 114 los pone el Cabildo y 60 la UD Las Palmas.
Sería interesante también comentar que la empresa que realice las obras se llevará como ganancias unos 9 millones de euros, que están incluidos en el presupuesto de 174 millones.
El beneficio de una constructora en una obra pública está fijado por ley en un 6% del Coste de Ejecución Material (el valor real de mercado de los bloques o ladrillos, el acero, otros materiales usados en los trabajos y la mano de obra).
La pregunta ahora es si corre peligro llegar a tiempo al Mundial, y la respuesta yo no la sé, aunque supongo que no habrá un riesgo real, porque sería un hecho insólito en toda la historia del torneo, que llegue la fecha de inicio del campeonato y una sede no tuviera el estadio terminado. ¿Se imaginan ustedes que esto ocurriera en Gran Canaria? Yo no.
📸 CABILDO GRAN CANARIA

