jueves, 9 de abril de 2026
Estás más flaco que un guirre
Publicado por
Armatofu
en
12:09
0
comentarios
HOMO HABILIS, ES CONSIDERADO COMO NUESTRO PARIENTE HUMANO MÁS ANTIGUO. PERO, ¿ERA REALMENTE HUMANO?
HOMO HABILIS, ES CONSIDERADO COMO NUESTRO PARIENTE HUMANO MÁS ANTIGUO. PERO, ¿ERA REALMENTE HUMANO?
¿Cuándo aparecieron los primeros humanos?
Aunque el linaje evolutivo exclusivo que nos separa de nuestros parientes vivos más cercanos (el chimpancé) comenzó hace entre seis o siete millones de años, los primeros miembros del género Homo (como el Homo habilis), surgieron de dos a tres millones de años.
Sin embargo, a pesar de que el Homo habilis que se caracteriza por tener un cerebro mucho más grande que sus antepasados y por la fabricación de herramientas de piedra, se incorporó a nuestro árbol genealógico en 1964, todavía existen muchas dudas sobre cuál era el verdadero aspecto de esta especie que vivió hace entre 2,4 y 1,65 millones de años. Esto se debe a que hace poco se desenterraron tres esqueletos muy incompletos.
Un cuarto esqueleto más completo descubierto el pasado mes de enero, reveló que la anatomía de Homo habilis, era totalmente diferente a la nuestra. Este descubrimiento ha llevado a diversos investigadores a plantearse la siguiente pregunta: ¿Es realmente un humano nuestro pariente más antiguo?
Sabemos que la separación de nuestro linaje evolutivo fue hace más de 6 millones de años. Obviamente, estas primeras criaturas que aparecieron tras esta separación no se parecían en nada a nosotros. Entre las especies más famosas se encuentran el Australopithecus afarensis, un homínido que poseía brazos largos similares a los de los simios y cerebros más pequeños. Este homínido habitó África, hace aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años. Pero muy pocos lo consideran como un pariente humano. Caso contrario en el Homo habilis, donde la mayoría de los expertos lo consideran como un miembro del género Homo.
Pero un esqueleto más completo de dos millones de años descubierto en el norte de Kenia en 2026, complica la afirmación de los antropólogos. Los brazos del ejemplar son muy diferentes a los nuestros: eran más largos y similares a los de los Australopithecus. dijo la coautora del estudio, Carrie Mongle , paleoantropóloga de la Universidad de Stony Brook en Nueva York. Ian Tattersall, paleoantropólogo del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, argumentó que esos brazos simiescos son indicadores de que Homo habilis no pertenece al género Homo.
Tattersall, no es el primero en plantear esta sugerencia, Wood y su colega Mark Collard , arqueólogo de la Universidad Simon Fraser en Canadá, también lo hicieron en 1999. Incluso, habían sugerido nombrarlo como Australopithecus habilis. Pero Tattersall, no cree que sea buena idea, ya que la especie tenía un tamaño cerebral y dientes similares a los humanos. Por lo que considera que debería clasificarse en su propio género. Mientras tanto, otros investigadores sospechan que tanto Wood como Tattersall están equivocados y consideran que no es necesario cambiar el nombre de H. habilis a pesar de sus brazos, declaró Carol Ward, antropóloga de la Universidad de Missouri.
Un enfoque diferente
La investigación sugiere que tras la separación de la línea evolutiva de nuestro linaje con los chimpancés, estos primeros homínidos seguían utilizando sus brazos para trepar árboles. Gradualmente se adaptaron para pasar más tiempo caminando en el suelo, antes de evolucionar para convertirse en humanos. Mientras se adaptaban al suelo, es probable que ya no necesitaran sus brazos largos, pero tampoco eran un obstáculo para la supervivencia.
En esas circunstancias, la primera especie del género Homo, podría haber conservado los brazos largos de sus ancestros, ya que no existía una fuerte presión para acortarlos. Lo que no está claro, es en qué momento se acortaron sus brazos.
Hay un punto más amplio aquí. "Queremos creer que hubo un gran cambio con Homo , que somos diferentes de todo lo que vino antes", dijo Ward. "Pero este esqueleto de H. habilis respalda la idea de que tal vez hubo una transición más gradual de los australopitecos a Homo ".
(Crédito de la imagen: MARCO ANSALONI / SCIENCE PHOTO LIBRARY )
#noticiasarqueologicas #prehistoricplanet #cienciaconarmandobautista #armandobautista #paleoantropologia #paleontologia #paleoanthropology
Publicado por
Armatofu
en
6:23
0
comentarios
Cada cabrero guarda sus cabras
Cada cabrero guarda sus cabras
Llegan así a afirmar que cada cabrero cuida sus cabras porque otro no las cuidará nunca como su propio dueño. Algunos cabreros prefieren que sus cabras coman, y ellos quedarse sin comer hasta que acaben. La experiencia adquirida con los años le obligaba a desvivirse por sus cabras, pues conocía de cada una de ellas hasta el mínimo detalle.
Es como en ese refrán castellano que reza "Buey viejo, surco derecho", pues también el campesino sabe por conocimiento y experiencia que el buey acostumbrado al arado no se tuerce, y ello facilitará en tiempo y forma su labor.
Comentábamos arriba de esa especial relación del cabrero con su ganado, que le permite sentenciar con este otro decir de "Quien las quiere es quien las tiene", pues sabe que tiene mucho que andar con ellas para buscarle alimento, y muchos son los enemigos de las cabras, que no quieren ni verlas, y critican que los pastores anden por lo ajeno con sus cabras. Este rechazo no obedece a que las tierras estén en cultivo, pues es el cabrero el primero que se preocupará por respetar los cultivos.
Para algunos será simplemente que no les gusta las cabras, no comprenden por qué el cabrero sufre ese desprecio. No aprecian que de la relación cabrero-ganado se ha cumplido aquel refrán castellano que reza "Con el roce, nace el cariño", pues no todo en el cabrero es aprovechar leche y carne, y al ganado le dedica buena parte de su cariño (Fuente oral: Jose Manuel Martín Reyes / La Matanza de Acentejo).
Probablemente esa percepción que tiene el cabrero de los enemigos que tienen las cabras, parece agarrarse a ese refrán castellano que reza "Piensa mal, y acertarás", pues la crítica pudiera estar enraizada en la propia historia moderna de las islas donde siempre hubo conflictos entre ganaderos y cultivadores, donde los primeros representaban a la cultura conquistada y los segundos a los conquistadores.
Los documentos históricos dan cuenta que ya en el siglo XVI, la población aborigen tenía una gran experiencia en el pastoreo «Los esclavos guanches se utilizaron principalmente como pastores. Nadie como ellos conocía las sendas de la Isla, los lugares con pastos más abundantes, las partes más adecuadas para tener el ganado en cada estación del año y, en fin, todo lo referente a la naturaleza y hábitos de los animales isleños. (...) Los pastores tenían la obligación de permanecer junto al hato que guardaban, de recoger cada noche el ganado en las majadas y de quedarse a dormir en ellas.
La contravención, si era cometida por un guanche horro o por un gomero o por otra persona libre, se castigaba con la pena de 600 maravedis por la primera vez; con la del doble por la segunda, "y por la tercera, tras doblado"; si la falta era de un esclavo, se castigaba con pena de cien azotes. Estos esclavos pastores tenían que cumplir, además, todas las órdenes que les diesen los "fieles veedores" de ganados. Los pastores esclavos se traspasaban, cedían o vendían con los rebaños, casi como si fuesen unas cabezas más de ganado.
(...) Durante mucho tiempo se sucedieron las disposiciones encaminadas a disciplinarlos y a hacer completa y eficaz su sumisión. Se les acusaba principalmente de que amparaban y ahorraban a los guanches insumisos -alzados se les llamaba- y a otros esclavos. Se les culpaba de que, para ese fin, sustraían ganado y, en suma, de que eran ladrones incorregibles».
También hubieron pastores de cabras que ese tiempo alcanzaron la condición de horros, libres, y «cobraban éstos unos 5.000 mrs. de sueldo anual, más la comida, según era costumbre; si se les perdía una cabra tenían que pagarla; .si alguna se les moría de muerte natural, debían avisar al dueño o, si se hallaban lejos, presentarle la piel» (PÉREZ VIDAL, J.: "La ganadería canaria. Notas histórico-etnográficas", Anuario de Estudios Atlánticos, nº 9, 1963).
Un detalle por el que siempre se recordará al pastor canario es que «de un extremo muy fruncido que se ata al cuello del pastor, cae la manta suelta como una capa. Ha servido siempre como capa y como manta» y era tan previsores que algunos «pastores han llevado una piedra o tenique cosida en cada una de las esquinas inferiores de la manta. Supongo que para evitar que el viento les levantase ésta, y con el riesgo consiguiente, los arremolinase». De ahí que el cabrero además de guardar sus cabras, guarde también su manta.
Publicado por
Armatofu
en
5:01
0
comentarios
Cuernos cambados, suelo mojado
Cuernos cambados, suelo mojado
Publicado por
Armatofu
en
5:00
0
comentarios
El que no quiere pargana que no se arrime a la era
El que no quiere pargana que no se arrime a la era
Publicado por
Armatofu
en
4:58
0
comentarios
La cabra que es de ley ella viene sola y si no viene pues ella sabe lo que tiene que hacer
Tradicional y didáctico decir de cabreros que enseña que la cabra si es de manada, siempre volverá a la manada, pues si se comportara como "guanilas", refiriéndose a cabras salvajes, al final el pastor vendrá obligado a matarla y comérsela, pues la cabra por su cuenta ya no se prestará al ordeño ni al aprovechamientos de sus baifos.
Publicado por
Armatofu
en
4:57
0
comentarios




