sábado, 11 de abril de 2026

Lo que NUNCA debes hacer en Marruecos🇲🇦


 🚫 Lo que NUNCA debes hacer en Marruecos🇲🇦

reglas de oro que todo turista debe saber 😱👏


No entres a las mezquitas: A diferencia de otros países, en Marruecos la entrada a las mezquitas está prohibida para no musulmanes (salvo la de Hassan II en Casablanca).  


**No uses la mano izquierda para comer: Se considera la mano "impura" destinada a la higiene personal. Siempre usa la mano derecha para saludar o comer.  


No rechaces un té de menta: Es el símbolo supremo de hospitalidad. Rechazarlo sin una razón muy válida se considera una falta de respeto grave.


No menciones temas prohibidos: Evita criticar al Rey, hablar de la soberanía del Sáhara Occidental o cuestionar el Islam. Son temas legales y socialmente sensibles.  


No ignores el regateo: Si pagas el primer precio que te dan, no solo pierdes dinero, sino que rompes una dinámica cultural esencial. ¡Es parte del juego!


**No tomes fotos a personas sin permiso: Especialmente a mujeres, ancianos o artistas callejeros. Muchos te pedirán dinero o se ofenderán profundamente.  


No des dinero a los niños: Esto fomenta que abandonen la escuela para pedir a los turistas. Si quieres ayudar, hazlo a través de ONGs locales.  


No vistas de forma provocativa: Aunque son tolerantes, en zonas rurales o medinas, llevar hombros o rodillas descubiertas puede atraer atención no deseada.  


**No bebas agua del grifo: El riesgo de sufrir problemas estomacales es altísimo. Consume siempre agua embotellada y sellada.  


**No muestres afecto excesivo en público: Besarse o abrazarse intensamente en la calle está mal visto y puede causarte problemas con la autoridad local.

  

No comas en público durante el Ramadán: Si viajas en este mes sagrado, evita comer, beber o fumar en la calle durante el día por respeto a quienes ayunan.

  

**No aceptes "guías gratuitos": En las medinas, muchos jóvenes se ofrecerán a "ayudarte" gratis, pero al final te exigirán un pago o te llevarán a tiendas de sus familiares.  


**No entres a una casa con zapatos: Si te invitan a un hogar marroquí, déjalos siempre en la puerta. Es una norma de limpieza y respeto sagrada.  


No fotografíes edificios oficiales: Está estrictamente prohibido tomar fotos a policías, militares, palacios reales o instalaciones gubernamentales.  


No consumas drogas: Aunque el hachís es común en algunas zonas, es ilegal. Las penas de cárcel son severas y no hay excepciones para turistas.


viernes, 10 de abril de 2026

EXPRESIONES DEL HABLA CANARIA (I) Ponemos una muestra de

EXPRESIONES DEL HABLA CANARIA (I)
Ponemos una muestra de expresiones utilizadas en el habla canaria con su correspondiente significado:


- Ir en/follao: ir muy rápido (“Va follao con el coche”, “se enfolló tras la pelota”).
- Ir embalao: ir rápido (“me voy embalao que llego tarde”)
- Amarrar el burro a la guayabera: establecer contacto con personas de distinto sexo (ligar).
- Cha mano: forma de llamar coloquialmente la atención del interlocutor: “oye tío”
- ¡Cógelo Cuco!: coletilla para recalcar una frase
- Chiquillo cocúo: con la cabeza grande o testarudo (¡Fuerte chiquillo cocuo!)
- ¿Qué pasó?: frase introductoria de salutación o para iniciar conversación
- ¿Como estamos?: frase introductoria de salutación (dirigiéndose a una sola persona).
- Seguir to´tieso: seguir totalmente en dirección adelante, recto.
- Mi niño/a: frase afectuosa, se dirige a todas las personas (niños y adultos)
- Estás tizna(d)o: estar sucio o manchado (“Viene tiznao de jugar”).
- Tiene la cocinilla aj(h)umada: paso de niñez a adultez; referido al vello púbico.
- Tin marinde dos pingüe cucara macara titere fue: para repartir o rifar.
- ¿Cómo se encuentra el rancho (jarca o jurria)?: Para preguntar por la familia gente cercana (en desuso)
- Enterao de la caja el agua: persona que se lo sabe todo (despectivo)
- ¡Fuerte batata!: vaya mentira, trola o bola (batatoso: mentiroso)
- Tener el buche lleno: tener la boca llena. Fig. perder la paciencia
- ¡Quietas lan vaca jai!: tranquilidad, despacio. Parar.
- No seas sobajiento: deja de tocar (sobaj(i)ar: tocar)
- Estar como un pejín: extrema delgadez, flaco o seco.
- Estar como un guirre: lo mismo que anterior.
- Estar abollao: tener el estómago lleno
- Luquiar al piberío: Mirar las chicas (look: del inglés mirar)
- Andar bisniando: trapichear, buscarse la vida (bussines: negocio)
- Tumbarse como un l(a)egarto: exponerse al sol en horizontal
- Tener el rabo tornia(d)o: momento de mal humor o contrariedad.
- Llenar la cachimba: cansar, hartar (cachimba: pipa para fumar tabaco; “no me llenes la cachimba”)
- Ir proa al marisco: dirigirse sin rumbo o desorientado

Empuriabrava 🚤

 Sabías que Empuriabrava 🚤🌊 es conocida como la “Venecia de España” gracias a su extensa red de canales navegables que atraviesan la ciudad? Ubicada en la Costa Brava, es uno de los destinos más singulares del Mediterráneo.



Empuriabrava destaca por sus más de 20 km de canales, donde muchas viviendas tienen acceso directo al agua con su propio amarre para barcos. Además, es un lugar muy popular para deportes acuáticos y paracaidismo, contando con una de las zonas de salto más importantes de Europa.


📍 Datos generales de Empuriabrava

• Comunidad Autónoma: Cataluña

• Provincia: Girona

• Población: ~8,000 habitantes

• Clima: Mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos suaves

• Ubicación: Costa Brava, en el golfo de Roses


📍 Datos importantes

• Amplia red de canales navegables

• Destino turístico exclusivo

• Popular para navegación y deportes acuáticos

• Cercana al Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà

• Economía basada en turismo y servicios


🌟 5 datos curiosos

 1. Tiene más de 20 km de canales navegables.

 2. Muchas casas cuentan con muelle privado.

 3. Es uno de los centros de paracaidismo más importantes de Europa.

 4. Fue desarrollada en los años 60 como urbanización turística.

 5. Es conocida como la “Venecia española”.


#questionfacts

jueves, 9 de abril de 2026

Estás más flaco que un guirre

 

Estás más flaco que un guirre




Nuestros decires se han construido y enriquecido en los siglos transcurridos, incorporando al mismo palabras de nuestro léxico entre las que se incluyen las heredadas de la lengua aborigen, como es el caso del "guirre". Forman parte de nuestro lenguaje coloquial, el que hablamos en la vida diaria y con el que nos comunicamos con nuestros allegados.

Por esta función de comunicación coloquial de la que nace, es sumamente frágil y está sujeto a continuas adaptaciones al tiempo y al medio en que vivimos, a los cambios sociales operados, y como no al deterioro de nuestro medio natural por la propia contaminación "antrópica" por la propia actividad humana.

El desuso de forma casi generalizada de este decir que en sentido figurado compara la condición física del hombre con el "guirre" que siglos atrás abundaba en las islas, es el efecto paralelo a la progresiva extinción de este ave rapaz conocida con el nombre dado por los antiguos canarios, puesto que la ausencia de su contemplación por las nuevas generaciones impide la comparación que dio origen a este decir, y así termina por olvidarse o sustituirse por otros parecidos, como aquél que reza "Estás flaco como una tea", por la visión del delgado palo extraído del interior del pino canario (Pinus canariensis) muy resinoso y de color rojo acaramelado que llamamos tea, prácticamente incorruptible, muy apreciada en construcción en interiores y  exteriores.

Curiosamente la compleja razón de la alarmante extinción del "guirre" se  encuentra la falta de sus recursos alimenticios, en gran medida provocada por la estabulación del ganado y desaparición de los muladares o sitios donde se echaba el estiércol y la basura doméstica, habitat donde el ave encontraba su sustento. Si a ello añadimos el expolio de nidos y el uso de venenos para combatir las plagas de distintos animales que al ser su sustento se convierte en letal para las aves carroñeras.

Se ha abierto una nueva esperanza de recuperación que pretende garantizar una protección adecuada de esta especie en las islas orientales, intentando que se mantenga una población sana y estable, con efectivos reproductores y áreas suficientes para garantizar su viabilidad genética y demográfica. Siglos atrás, dieron nombre a muchos lugares para crear topónimos, e inclusive los castellanos, a las inaccesibles cuevas aprovechadas por la cultura aborigen, les llamaron palomares y guirreras.

De esas locuciones y decires del siglo XIX no recoge Agustín Millares Cubas dos muy ilustrativas de la condición física humana del sujeto:

«ENGUIRRADO.- Flaco, desmedrado, triste, macilento, de aspecto semejante al del guirre. El guirre es el buitre canario, según más adelante se dirá. Que está enguirrado suele decirse del individuo enfermo o taciturno que permanece recogido sobre sí mismo, en actitud de tristeza y abatimiento, dibujando una silueta semejante a la del guirre cuando se posa en lo alto de una peña.

GUIRRE.- — Este es el nombre, derivado probablemente del idioma guanche, que los canarios dan al "buitre". Como esta ave de rapiña cuando está posada en lo alto de una peña, tiene silueta de viejo tristón y flaco, es muy frecuente comparar con un guirre a la persona delgada y macilenta.
— ¡Qué flaqueza la de este niño! Está hecho un guirre.
Ya en el siglo XX, Pancho Guerra nos pinta irónicamente en el diálogo familiar a un aludido personaje en su obra Las Memorias de Pepe Monagas«Dijo su padre una noche, después del Rosario, a su madre, sacando a la vieja del apoyito en que la mecía, fijo, el guineo fañoso del ora "por" nobis :
— Tu hijo Lucas tira a guirre. Y el guirre es caballero de la brisa, y la inclusive del viento, hasta que cualisquier casadorsejo la agüaita, lo encañona y lo abaja como un cortacapote.. .
 —  iSús, tal desgrasia! brincó ella del embeleso al susto».
En cuanto al "guirre" veamos la definición que nos aporta el diccionario de la Academia Canaria de la Lengua: « guirre. 1. m. (Neophron percnopterus majorensis) Ave rapaz de un metro y medio de envergadura, con el pecho y el vientre blancos, la espalda manchada de negro, blanco y castaño, y las alas con las guías de color negruzco. Nidifica en riscos y acantilados, y se alimenta de carroña, insectos, lagartos e, incluso, caracoles. Según parece, ya solo quedan algunas parejas de guirres en Fuerteventura y Lanzarote. 2. m. Persona flaca y consumida. Si lo ves ahora, te da hasta pena, porque está hecho un guirre».

Si está claro que el decir tenía por destino a un varón, pues mal visto estaría comparar a una mujer, por muy delgada que esté, con un "guirre", y así la sabia lógica coloquial ideó aquel otro que reza "Estás más flaca que una anguila", comparando a la delgada y enfermiza mujer canaria con las anguilas (Anguilla anguilla) que se encontraban en los pilancones y charcos de algunos barrancos en los que se organizaban buenas "anguiladas".

El ilustre Gregorio Chil y Naranjo, en un manuscrito conservado en su MUSEO CANARIO nos relata con gran detalle la excursión que hiciera el 1º de octubre de 1871 a Los Tilos, por donde discurre el barranco de Moya:

«Determinose hacer una anguilada y luego la comida en los Tilos. (...)  Separadas las aguas de su cause y aislados los charcos se les echa cal, pero principalmente lo que produce mas efecto son las tabaibas, de cuya operacion se encargó un tal Domingo Bartolomé, (el guarda), de los Tilos hombre que jamas puede estar tranquilo y notable por su ajilidad para trepar, asi es tan pronto lo víamos en la cúspide de aquellos inmensos riscos procurándose las tabaibas, como iba á casa á traer cualquier objeto que se le mandaba á buscar. 

Al poco tiempo las anguilas se presentan borrachas en la superficie y por los bordes del charco, un silencio completo reina entonces en todos y entrando las manos por debajo se les arroja fuera del agua pues es tanto lo que resbalan que es imposible poderlas tener en las manos: cada vez que sacaban una es indescriptible el efecto producido y á este ejercicio se entregaban los que podian».

Probablemente este último decir dedicado a las féminas, no retrataba a una mujer "desmedrada, triste, macilenta", tal cual se describía por Millares al hombre, más bien sería una mujer simplemente "flaca", pero eran tiempos en que los mullidos varones presumían enarbolando aquello de "con más carne, mejor lo pasas". Qué tristes y macilentos estarían éstos hoy en día.

HOMO HABILIS, ES CONSIDERADO COMO NUESTRO PARIENTE HUMANO MÁS ANTIGUO. PERO, ¿ERA REALMENTE HUMANO?

 HOMO HABILIS, ES CONSIDERADO COMO NUESTRO PARIENTE HUMANO MÁS ANTIGUO. PERO, ¿ERA REALMENTE HUMANO?



¿Cuándo aparecieron los primeros humanos?


Aunque el linaje evolutivo exclusivo que nos separa de nuestros parientes vivos más cercanos (el chimpancé) comenzó hace entre seis o siete millones de años, los primeros miembros del género Homo (como el Homo habilis), surgieron de dos a tres millones de años.


Sin embargo, a pesar de que el Homo habilis que se caracteriza por tener un cerebro mucho más grande que sus antepasados y por la fabricación de herramientas de piedra, se incorporó a nuestro árbol genealógico en 1964, todavía existen muchas dudas sobre cuál era el verdadero aspecto de esta especie que vivió hace entre 2,4 y 1,65 millones de años. Esto se debe a que hace poco se desenterraron tres esqueletos muy incompletos. 


Un cuarto esqueleto más completo descubierto el pasado mes de enero, reveló que la anatomía de Homo habilis, era totalmente diferente a la nuestra. Este descubrimiento ha llevado a diversos investigadores a plantearse la siguiente pregunta: ¿Es realmente un humano nuestro pariente más antiguo?


Sabemos que la separación de nuestro linaje evolutivo fue hace más de 6 millones de años. Obviamente, estas primeras criaturas que aparecieron tras esta separación no se parecían en nada a nosotros. Entre las especies más famosas se encuentran el Australopithecus afarensis, un homínido que poseía brazos largos similares a los de los simios y cerebros más pequeños. Este homínido habitó África, hace aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años. Pero muy pocos lo consideran como un pariente humano. Caso contrario en el Homo habilis, donde la mayoría de los expertos lo consideran como un miembro del género Homo.


Pero un esqueleto más completo de dos millones de años descubierto en el norte de Kenia en 2026, complica la afirmación de los antropólogos. Los brazos del ejemplar son muy diferentes a los nuestros: eran más largos y similares a los de los Australopithecus. dijo la coautora del estudio, Carrie Mongle , paleoantropóloga de la Universidad de Stony Brook en Nueva York. Ian Tattersall, paleoantropólogo del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, argumentó que esos brazos simiescos son indicadores de que Homo habilis no pertenece al género Homo. 


Tattersall, no es el primero en plantear esta sugerencia, Wood y su colega Mark Collard , arqueólogo de la Universidad Simon Fraser en Canadá, también lo hicieron en 1999. Incluso, habían sugerido nombrarlo como Australopithecus habilis. Pero Tattersall, no cree que sea buena idea, ya que la especie tenía un tamaño cerebral y dientes similares a los humanos. Por lo que considera que debería clasificarse en su propio género. Mientras tanto, otros investigadores sospechan que tanto Wood como Tattersall están equivocados y consideran que no es necesario cambiar el nombre de H. habilis a pesar de sus brazos, declaró Carol Ward, antropóloga de la Universidad de Missouri.


Un enfoque diferente


La investigación sugiere que tras la separación de la línea evolutiva de nuestro linaje con los chimpancés, estos primeros homínidos seguían utilizando sus brazos para trepar árboles. Gradualmente se adaptaron para pasar más tiempo caminando en el suelo, antes de evolucionar para convertirse en humanos. Mientras se adaptaban al suelo, es probable que ya no necesitaran sus brazos largos, pero tampoco eran un obstáculo para la supervivencia. 


En esas circunstancias, la primera especie del género Homo, podría haber conservado los brazos largos de sus ancestros, ya que no existía una fuerte presión para acortarlos. Lo que no está claro, es en qué momento se acortaron sus brazos. 


Hay un punto más amplio aquí. "Queremos creer que hubo un gran cambio con Homo , que somos diferentes de todo lo que vino antes", dijo Ward. "Pero este esqueleto de H. habilis respalda la idea de que tal vez hubo una transición más gradual de los australopitecos a Homo ".


(Crédito de la imagen: MARCO ANSALONI / SCIENCE PHOTO LIBRARY )

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Cada cabrero guarda sus cabras

 

Cada cabrero guarda sus cabras



Este decir se sustenta en los principales atributos que este oficio requiere, la experiencia y el gran conocimiento de su ganado que permite al cabrero mantener con sus cabras una relación que le hace insustituible para su ganado.

Llegan así a afirmar que cada cabrero cuida sus cabras porque otro no las cuidará nunca como su propio dueño. Algunos cabreros prefieren que sus cabras coman, y ellos quedarse sin comer hasta que acaben. La experiencia adquirida con los años le obligaba a desvivirse por sus cabras, pues conocía de cada una de ellas hasta el mínimo detalle.

Es como en ese refrán castellano que reza "Buey viejo, surco derecho", pues también el campesino sabe por conocimiento y experiencia que el buey acostumbrado al arado no se tuerce, y ello facilitará en tiempo y forma su labor.

Comentábamos arriba de esa especial relación del cabrero con su ganado, que le permite sentenciar con este otro decir de "Quien las quiere es quien las tiene", pues sabe que tiene mucho que andar con ellas para buscarle alimento, y muchos son los enemigos de las cabras, que no quieren ni verlas, y critican que los pastores anden por lo ajeno con sus cabras. Este rechazo no obedece a que las tierras estén en cultivo, pues es el cabrero el primero que se preocupará por respetar los cultivos.

Para algunos será simplemente que no les gusta las cabras, no comprenden por qué el cabrero sufre ese desprecio. No aprecian que de la relación cabrero-ganado se ha cumplido aquel refrán castellano que reza "Con el roce, nace el cariño", pues no todo en el cabrero es aprovechar leche y carne, y al ganado le dedica buena parte de su cariño (Fuente oral: Jose Manuel Martín Reyes / La Matanza de Acentejo).

Probablemente esa percepción que tiene el cabrero de los enemigos que tienen las cabras, parece agarrarse a ese refrán castellano que reza "Piensa mal, y acertarás", pues la crítica pudiera estar enraizada en la propia historia moderna de las islas donde siempre hubo conflictos entre ganaderos y cultivadores, donde los primeros representaban a la cultura conquistada y los segundos a los conquistadores.

Los documentos históricos dan cuenta que ya en el siglo XVI, la población aborigen tenía una gran experiencia en el pastoreo «Los esclavos guanches se utilizaron principalmente como pastores. Nadie como ellos conocía las sendas de la Isla, los lugares con pastos más abundantes, las partes más adecuadas para tener el ganado en cada estación del año y, en fin, todo lo referente a la naturaleza y hábitos de los animales isleños. (...) Los pastores tenían la obligación de permanecer junto al hato que guardaban, de recoger cada noche el ganado en las majadas y de quedarse a dormir en ellas. 

La contravención, si era cometida por un guanche horro o por un gomero o por otra persona libre, se castigaba con la pena de 600 maravedis por la primera vez; con la del doble por la segunda, "y por la tercera, tras doblado"; si la falta era de un esclavo, se castigaba con pena de cien azotes. Estos esclavos pastores tenían que cumplir, además, todas las órdenes que les diesen los "fieles veedores" de ganados. Los pastores esclavos se traspasaban, cedían o vendían con los rebaños, casi como si fuesen unas cabezas más de ganado.

(...) Durante mucho tiempo se sucedieron las disposiciones encaminadas a disciplinarlos y a hacer completa y eficaz su sumisión. Se les acusaba principalmente de que amparaban y ahorraban a los guanches insumisos -alzados se les llamaba- y a otros esclavos. Se les culpaba de que, para ese fin, sustraían ganado y, en suma, de que eran ladrones incorregibles». 

También hubieron pastores de cabras que ese tiempo alcanzaron la condición de horros, libres, y «cobraban éstos unos 5.000 mrs. de sueldo anual, más la comida, según era costumbre; si se les perdía una cabra tenían que pagarla; .si alguna se les moría de muerte natural, debían avisar al dueño o, si se hallaban lejos, presentarle la piel» (PÉREZ VIDAL, J.: "La ganadería canaria. Notas histórico-etnográficas", Anuario de Estudios Atlánticos, nº 9, 1963).

Un detalle por el que siempre se recordará al pastor canario es que «de un extremo muy fruncido que se ata al cuello del pastor, cae la manta suelta como una capa. Ha servido siempre como capa y como manta» y era tan previsores que  algunos «pastores han llevado una piedra o tenique cosida en cada una de las esquinas inferiores de la manta. Supongo que para evitar que el viento les levantase ésta, y con el riesgo consiguiente, los arremolinase». De ahí que el cabrero además de guardar sus cabras, guarde también su manta.

Cuernos cambados, suelo mojado

 

Cuernos cambados, suelo mojado




Como en cualquier lugar del mundo, el campesino en las islas vivía mirando al cielo, pretendiendo descifrar que tiempo haría y saber a qué atenerse en sus cultivos. La contemplación de los animales le ayudaba mucho a descifrar por su comportamiento lo que podría acontecer, observando las hormigas, las abejas, las ovejas, etc.


Era una inquietud natural pues anticipándose a las condiciones meteorológicas que harían al día siguiente conocería si podría arar, sembrar, plantar, o recoger las papas. Si llovía sabía que ese día no podría sacar las papas, ni ese día, ni los siguientes, y no por la incomodidad de mojarse, más bien porque si sacaba las papas en los días de lluvia, con cada una de las papas se vendría mucho barro, lo que exigiría un trabajo añadido. Esperar a que se secaran para días después tener que quitar a la papa esos terrones fuertemente pegados con sus dedos "gordos", con los pulgares, pues era mucha la presión que tendría que hacer, más difícil y duro que desgranar el millo de la piña.


Era normal que antes de irse a dormir observara la luna, pues de la observación continuada por unos y otros se llegó a la convicción de que podía predecirse el tiempo que haría al día siguiente. Ya más tarde, además de mirar la Luna, escuchaba el "parte" en la radio nacional, esperando que al final del mismo hablaran del tiempo, pero de estas islas poco se decía, y siempre cifraba su esperanza de predicción en la Luna. El nombre de ese informativo radiofónico fue la secuela de los "partes de la guerra civil" que los militares obligaban a difundir.


Volviendo a lo nuestro. Surgieron así muchos decires o refranes meteorológicos, unos referidos al cerco de la Luna, esa aureola velada  alrededor de la luna llena que era contemplada por el efecto óptico producido dadas las condiciones de humedad y temperatura ambientales, que se interpretaba como riesgo inequívoco de lluvia. Así llegó a las islas ese refrán castellano que reza "Luna con cerco, lluvia y viento", o sus otras versiones de "Cerco de luna, a los tres días lluvia" y "Cerco de luna, agua segura", siendo el primero de ellos el que más fervientes seguidores tuvo por la predicción de agua y viento que en las islas siempre asusta.


Pero quizás los más tradicionales en las islas eran los referidos a los "cuernos de la Luna", probablemente por las especiales condiciones climáticas de las islas. De noche miraban hacia las marcas ya conocidas y observaban las sombras en la Luna que denominaban "cuernos" por su fisonomía, y si éstas se inclinaban hacia abajo exclamaban el decir  “Cuernos cambados, suelo mojado” expresión que se asociaba a la llegada de lluvias. Si los "cuernos" contrariamente apuntaban hacia arriba, el decir era “Luna derecha, agua no echa”, que se asociaba a que no se esperaban lluvias.


Otros más entendidos en las paremias (refrán, proverbio, adagio, sentencia) o decires como aquí llamamos, hablan de "la cuna de la Luna"  observación que tiene lugar en el cuarto creciente, como formando un arco cuyos extremos o "cuernos de la Luna" apuntan hacia la izquierda del observador.


De esta forma, en las marcas por ellos conocidas la Luna se ve en una posición casi tumbada con los "cuernos" apuntando hacia arriba como "haciendo cuna", o como aquí se decía como una "gabeta" o "gaveta", canarismo del que Pancho Guerra recogía «Recipiente en que se ordeña o come la leche con gofio». Algo más nos cuenta la ACADEMIA CANARIA DE LA LENGUA , que en su segunda acepción recoge su uso para Gran Canaria y El Hierro con el significado de «Especie de hondilla, generalmente hecha de madera, que utilizaban los pastores para ordeñar, amasar el gofio, beber agua o poner la comida en la mesa».


La tradición popular cuenta que cuando la cuna o gabeta está hacia arriba, con su concavidad retiene el agua de lluvia, y cuando la cuna o gabeta se inclinan hacia abajo, vierten el agua, y de ahí el pronóstico de lluvias para los días siguientes. Siempre hay que creer que primero fue la observación continuada por el hombre del campo para determinar la predicción, y después, fue creada la bonita fantasía visual para que la regla tuviera una fácil comprensión, si bien la luna que ilustra esta entrada no es la del cuarto creciente.