sábado, 24 de enero de 2026

Historia de " Napoléon et les Chroniques de l'Empire "

 Historia de " Napoléon et les Chroniques de l'Empire " 



Almagro, 1812: cuando 300 dragones doblaron un ejército


En este día de 1812, mientras toda Europa está sacudida por las Guerras Napoleónicas, un episodio tan breve como espectacular tiene lugar en el corazón de España. Cerca de Almagro, en la provincia de Ciudad Real, la caballería francesa ofrecerá una de estas manifestaciones de dureza que dio forma a la leyenda del Imperio.


En esta fecha, la Península Ibérica es un campo de batalla permanente. Las columnas francesas, estiradas, acosadas por la guerrilla y amenazadas por las fuerzas españolas y británicas, deben maniobrar constantemente para mantener el control de carreteras y lugares estratégicos. Es en este inestable contexto que el general del Imperio Louis-François-Félix Trelliard conoce el despliegue de las tropas del general español Morillo en  Almagro.


Los españoles tienen una gran ventaja. Su fuerza está muy superior en número, con infantería y caballería, y nada parece ser capaz de resistir eficazmente su progreso. Sin embargo, Trelliard no disminuye la velocidad. A la cabeza de un destacamento de apenas trescientos de caballería, de la 4.a División de Dragones, decide intervenir sin esperar refuerzos.


Cuando los franceses aparecen, con espadas a plena vista, la situación parece casi una locura. Trescientos hombres enfrentando a un oponente diez veces mejor. Pero la caballería imperial se basa en un principio fundamental: velocidad, sorpresa e impacto moral. Trelliard lo sabe. Él no da al enemigo ni el tiempo para desarrollarse ni el tiempo para entender lo que está pasando.


La Compañía se lanza con violencia ardiente. Los dragones se derriten en la columna española, rompiendo la cohesión de la caballería contraria desde los primeros momentos. La confusión rápidamente gana a la infantería, sorprendida por este audaz e inesperado ataque frontal. En minutos, el impulso francés convierte la superioridad española en una desventaja. Las filas se dislocan, entra el pánico .


La pelea se está acercando. Muchos prisioneros son tomados, las bajas españolas son fuertes y las tropas de Morillo son empujadas lejos de Almagro. La maniobra, tan rápida como decisiva, demuestra una vez más lo que la Caballería Imperial podría lograr cuando se lidera con aplomo y determinación.


Esta victoria, modesta en su alcance estratégico pero inmensa en su alcance moral, fortalece la reputación de Trelliard. Un oficial altamente cualificado, respetado por su sentido táctico y dominio de la caballería, es considerado uno de los mejores generales montados involucrados en la guerra española. Su nombre, grabado en el Arco del Triunfo de l'Etoile de París, sigue testificando hasta hoy este día de este prestigio adquirido en el Campos de batalla del Imperio.


Almagro no es una batalla masiva, ni un enfrentamiento decisivo por el destino de la guerra. Mejor que esto: una lección al mando. El de un general capaz de convertir la audacia en victoria, y recordando que en 1812, bajo el águila imperial, la voluntad y la maniobra a veces podían superarlo en número. 


PD : Extraída de una Página francesa  .no he podido localizar mas datos . Haber si los expertos del grupo pueden  facilitar información.  Gracias.

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