jueves, 20 de agosto de 2026

El Empecinado

 El 19 de agosto de 1825 murió ahorcado Juan Martín Díez, llamado «el Empecinado», militar y héroe de la guerra de la Independencia Española, en la que participó como jefe de una de las guerrillas legendarias que derrotaron repetidas veces al ejército napoleónico.



Se le otorgó el privilegio de usar el renombre de Empecinado, para sí, sus hijos y herederos. El apodo de este personaje histórico ha enriquecido nuestro idioma y así se dice empecinarse a obstinarse o empeñarse en conseguir un fin. No obstante, dicho apodo viene de más antiguo, pues era el apodo que tenían todos aquellos que nacían en el pueblo de Castrillo de Duero al parecer por la abundancia de pecina (cieno negro) en el arroyo Botijas que cruza el pueblo. La palabra empecinado tenía el sentido, referido a una persona, de sucio y poco cuidado. Pero este personaje cambió definitivamente el sentido de la palabra, otorgándole mayor nobleza.


Cuando el rey Fernando VII regresó a España y restauró el absolutismo, tomó medidas contra los que consideraba sus enemigos, los liberales, entre otros el Empecinado, que fue desterrado a Valladolid. En 1820 tuvo lugar el pronunciamiento de Riego y el Empecinado volvió a las armas, pero esta vez contra las tropas realistas de Fernando VII. Durante los años siguientes, el Trienio Liberal, fue nombrado gobernador militar de Zamora y finalmente, Capitán General.


Al parecer, el rey Fernando VII intentó que el Empecinado se adhiriese a su causa (a pesar de previamente haber jurado la Constitución de Cádiz) y se uniera a los «Cien Mil Hijos de San Luis»; ofreció otorgarle un título nobiliario y una gran cantidad de dinero, un millón de reales. La respuesta del Empecinado fue: «Diga usted al rey que si no quería la constitución, que no la hubiera jurado; que el Empecinado la juró y jamás cometerá la infamia de faltar a sus juramentos».


En 1823 acaba el régimen liberal. Juan Martín marchó entonces al destierro en Portugal. Decretada la amnistía en 1824, pidió un permiso para regresar sin peligro, permiso que le fue concedido. Pero Fernando VII no estaba dispuesto a someter sus odios a la benevolencia del decreto y había ordenado coger a Ballesteros y despachar al otro mundo al Empecinado». Volviendo el Empecinado fue detenido en la localidad de Olmos de Peñafiel junto con sus compañeros por los Voluntarios Realistas de la comarca.


El Empecinado fue condenado a morir ahorcado en la Plaza Mayor de Roa. La ejecución se llevó a cabo el 19 de agosto de 1825.


El alcalde de Roa, que llevó a cabo los preparativos de la ejecución y fue testigo de la misma, cuenta la escena:


"Cuando se dio cuenta de que lo iban a subir por la escalera del cadalso, dio tan fuerte golpe con las manos, que rompió las esposas. Se tiró sobre el ayudante del batallón para arrancarle la espada, que llegó a agarrar; pero no pudo quedarse con ella porque el ayudante no se intimidó y supo resistir. Trató de escapar entonces en dirección a la Colegiata y se metió entre las filas de los soldados.


La confusión fue terrible. Tocaban los tambores, corrían despavoridas las gentes sin armas y las autoridades; los sacerdotes y el verdugo se quedaron como paralizados...


Gritando a los voluntarios realistas —que intentaban atravesarle con las bayonetas— que no le hiciesen daño, que este reo lo que quería era hacer alguna de las suyas, mandé a un grupo de soldados que lo sacasen de entre las dos o tres filas que había logrado atravesar. [...]


Por fin, los voluntarios realistas pudieron sujetarlo y lo colocaron en el mismo sitio donde estaba cuando rompió las esposas, esto es, junto a la escalera de la horca.


Los sacerdotes intentaron exhortarle, pero, viendo que no les hacía caso, y, por el contrario, parecía burlarse, el fray Ramón, dirigiéndose al público como si echase una plática cristiana, gritó: —¡No recéis por este perverso, que muere condenado!— [...]


Entonces, para evitar forcejeos y trabajos, se trajo una gruesa maroma y se ató por medio del cuerpo, y así se le subió hasta el punto donde tenía que hacer su trabajo el ejecutor de la justicia, que, ayudado por algunos voluntarios realistas, le sujetó fuerte, cogiéndole por los cabellos, y le preparó bien los cordeles. [...]


Se dio la última orden y quedó colgado con tanta violencia que una de las alpargatas fue a parar a doscientos pasos de lejos, por encima de las gentes. Y se quedó al momento tan negro como un carbón."


Fray Ramón de la Presentación, el mismo que aparece en el relato, violó el sagrado secreto de confesión revelando a las autoridades que El Empecinado le había dicho en confesión que tenía escondidos 14 000 reales para que los hiciera llegar a su familia, que iba a quedar en la miseria.


Así trata España a sus héroes, así trató Fernando VII al que con tanto ahínco luchó por su majestad, el propio Fernando.

Elreferéndum que la ONU prometió… y nunca cumplió

 🇪🇭🗳 El referéndum que la ONU prometió… y nunca cumplió

Te lo cuento 👇



En 1975, España abandonó el Sáhara Occidental sin completar la descolonización.

👉 Firmó los Acuerdos de Madrid, ilegales según el derecho internacional, entregando la administración a Marruecos y Mauritania.

El pueblo saharaui quedó traicionado y dividido.


En 1991, tras 16 años de guerra, el Frente Polisario y Marruecos firmaron un alto el fuego auspiciado por la ONU y la UA.

📜 La condición clave: un referéndum de autodeterminación con dos opciones claras:

✅ Independencia

✅ Integración con Marruecos


Para ello, la ONU creó la MINURSO (Misión para el Referéndum del Sáhara Occidental).

⏳ Debía durar meses… han pasado 33 años y el pueblo saharaui sigue sin votar.


¿Por qué?

Marruecos ha bloqueado el referéndum desde el principio:

🚫 Manipulando el censo

🚫 Introduciendo colonos para cambiar el electorado

🚫 Imponiendo la “autonomía” como única opción

Y la ONU, una y otra vez, ha cedido a la presión.


Mientras tanto, potencias como Francia han protegido a Marruecos en el Consejo de Seguridad.

💥 Resultado: sin sanciones, sin presión real y sin referéndum.


El coste humano es enorme:

🏜 Miles de saharauis sobreviven en campamentos de refugiados en Tinduf.

🚔 En el territorio ocupado sufren represión, torturas y censura.

🌍 La diáspora sigue creciendo.


En 2020, Marruecos rompió el alto el fuego en Guerguerat y volvió la guerra.

La ONU continúa sin ofrecer una salida política real.


⚖️ Recordemos: el referéndum no es un favor, es una obligación jurídica reconocida por la ONU, aceptada por las partes y refrendada por sus propias resoluciones.


📢 Hasta que el pueblo saharaui pueda votar libremente, la descolonización del Sáhara Occidental seguirá pendiente.

Cada día de retraso es una victoria para la impunidad.


#SaharaOccidental #ReferéndumYA #ONU #DerechosHumanos #SaharaLibre


𝗖𝗲𝘂𝘁𝗮 𝗬 𝗠𝗲𝗹𝗶𝗹𝗹𝗮: ¿𝗟𝗔 Ú𝗟𝗧𝗜𝗠𝗔 𝗙𝗥𝗢𝗡𝗧𝗘𝗥𝗔 𝗗𝗘 𝗘𝗦𝗣𝗔Ñ𝗔 𝗢 𝗨𝗡𝗔 𝗛𝗘𝗥𝗜𝗗𝗔 𝗔𝗕𝗜𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗘𝗡 Á𝗙𝗥𝗜𝗖𝗔?

 𝗖𝗲𝘂𝘁𝗮 𝗬 𝗠𝗲𝗹𝗶𝗹𝗹𝗮: ¿𝗟𝗔 Ú𝗟𝗧𝗜𝗠𝗔 𝗙𝗥𝗢𝗡𝗧𝗘𝗥𝗔 𝗗𝗘 𝗘𝗦𝗣𝗔Ñ𝗔 𝗢 𝗨𝗡𝗔 𝗛𝗘𝗥𝗜𝗗𝗔 𝗔𝗕𝗜𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗘𝗡 Á𝗙𝗥𝗜𝗖𝗔?



HISTORIA VIVA

El pulso de cinco siglos que Marruecos no olvida


La presencia española en el norte de África no es un capítulo cerrado.

 Ceuta y Melilla, junto a otras plazas como el Peñón de Vélez de la Gomera o las Islas Chafarinas, son la huella física de un imperio que se extiende hasta nuestros días.

 Llevan más de 500 años en territorio del Rif, una región con una identidad bereber fuerte y un histórico movimiento independentista que marcó el siglo XX . 

Lejos de ser un asunto zanjado, la soberanía de estas ciudades es un debate geopolítico de plena actualidad, un recordatorio constante de que las fronteras coloniales siguen dibujando el mapa del siglo XXI.


EL RIF REBELDE

El eco del independentismo que aún resuena en las montañas


Para entender el presente, hay que mirar al pasado. El Rif no es un simple territorio; es el corazón de la resistencia bereber. 

En la década de 1920, bajo el liderazgo de Abd el-Krim, se proclamó la efímera República del Rif, un movimiento anticolonial que derrotó al ejército español en Annual y que solo fue sofocado con la ayuda de Francia . 

Aunque aquella república cayó, el espíritu del Rif no se doblegó. 


EL RIF HOY

Hoy, aunque el movimiento independentista del Rif no tiene la fuerza militar de antaño, el sentimiento de pertenencia a una cultura y una tierra propias sigue muy vivo.

 Las reivindicaciones políticas y sociales en la región, con foco en ciudades como Al Hoceima, son el eco de aquella lucha por la autodeterminación.


LA FORTALEZA EUROPEA

Un muro de 10 metros en el corazón de África


La estrategia de España y la Unión Europea ha sido clara: blindar la frontera. 

Ceuta y Melilla se han convertido en el símbolo de la "Fortaleza Europa", con vallas que alcanzan los 10 metros de altura, cuchillas y un despliegue de seguridad sin precedentes . 

Este cerco no es un simple muro, es la materialización de una tensión política. 

* Para Marruecos, la existencia de estas ciudades es una espina clavada, una reclamación territorial que nunca ha sido retirada de la mesa. 

* Para España, son territorio nacional y parte del espacio Schengen, lo que las convierte en un punto caliente para la migración y un escenario de presión diplomática constante con Rabat .


LA CRISIS DE LA FRONTERA

Cuando el asunto se volvió un titular mundial


Si alguna duda quedaba de que este es un conflicto latente, los eventos de julio de 2026 lo despejaron. 

Alrededor de 80.000 personas, movilizadas por redes sociales, intentaron cruzar la frontera de Ceuta, desbordando las defensas y sumiendo a la ciudad en el caos . 

Este suceso no fue un incidente aislado, sino la explosión de una crisis contenida durante décadas.

 La respuesta de España fue enviar 500 agentes más y movilizar a 2.000 militares, mientras que Marruecos, en un juego de intereses, presionaba para reforzar el control. 

El resultado: más de 140 muertos y una crisis diplomática que llevó a Italia a cerrar sus fronteras a los vuelos desde España. 

La "guerra de las fronteras" había llegado a la agenda europea .


UN FUTURO INCIERTO

Dependencia económica, soberanía política y presión social


¿Cuál es el futuro de estas posesiones?

 La respuesta es compleja. Por un lado, la dependencia de Ceuta y Melilla de Marruecos es absoluta en términos económicos y logísticos .

 Por otro, su estatus político es innegociable para España. 

La solución no está en la historia, sino en la geopolítica del presente. Marruecos ha sabido utilizar su posición estratégica como socio de la UE en control migratorio para presionar en la mesa de negociación.

 La cuestión no es si el independentismo del Rif renacerá como movimiento armado, sino cómo la presión social, la migración y la necesidad de una cooperación real entre España y Marruecos redefinirán el estatus de estas ciudades en las próximas décadas.


¿HAY QUE HACER ALGO?

¿Crees que España debería mantener su soberanía en Ceuta y Melilla o es hora de abrir un diálogo sobre su futuro?


#Ceuta #Melilla #Geopolitics #HistoriaDeEspaña #Rif

Las columnas de Hércules Las Columnas de Hércules

 🇪🇸 Las columnas de Hércules


Las Columnas de Hércules fueron un elemento legendario de origen mitológico, situado en el estrecho de Gibraltar y señalaba el límite del mundo conocido, la última frontera para los antiguos navegantes del Mediterráneo. Bajo el lema « Non Terrae Plus Ultra » los romanos asignaban el confín del continente, que si bien se asoció a Finisterre, también simbolizaba el estrecho de Gibraltar.


El nombre original fue acuñado por los fenicios: «Columnas de Melkart », más tarde los griegos las denominaron «Columnas de Heracles» hasta su actual nombre romano. Y hablando del dios fenicio Melkart, la ciudad fenicia de Tiro envió una expedición a Tartessos, el sur de la península ibérica, para fundar una colonia que explotara las materias primas, sobre todo la plata. En el nuevo enclave -Gadir, la actual Cádiz- se fundó un templo dedicado a Melkart que, como el templo original en Tiro, tenía dos enormes columnas flanqueando la entrada.


Algún fenicio aficionado de las metáforas asoció los dos grandes peñones a la entrada del Mediterráneo -Calpe y Abila- con las columnas de Melkart. Más tarde los griegos, que asimilaron a Melkart con Herakles, dijeron que los peñones eran dos columnas plantadas allí por el dios. Y dijeron que esas columnas marcaban el fin del mundo. Más allá no había nada excepto el mar Océano.


Pomponio Mela da cuenta del origen legendario de esta denominación de Columnas de Hércules diciendo que: "fue el mismo Hércules quien separó los dos montes unidos (Abila y Calpe) como una cordillera continua y que así fue como al Océano, contenido antes por la mole de los montes, se le dio entrada a los lugares que ahora inunda: desde aquí el mar se difunde ya más extensamente y avanzando con gran fuerza recorta las tierras que retroceden y quedan bastante más alejadas". (Pomponio Mela. Corografía, I5, 27). (La antigua Calpe, la columna septentrional, es el actual peñón de Gibraltar, y la antigua Abila, situada cerca de Ceuta, en la costa africana, se llama hoy día Jebel Musa).


Aristóteles afirma que las columnas que ahora se llaman de Hércules, antes de que se llamaran así se denominaban de Briareo. Pero después de que Heracles purificó la tierra y el mar y se convirtió claramente en un benefactor de los hombres, éstos le honraron abandonando la mención de Briareo y sustituyéndola por Columnas de Heracles (Claudio Eliano. Historias varias, V, 3).


Cuando Heracles fue en busca de los bueyes de Gerión llegó a la llamada Eritía, junto al Océano, y tras recorrer todo el mar navegable, quiso seguir más allá. Pero al encontrase con el caos y las tinieblas estableció unas columnas con las que pretendía dar a conocer el fin del mar, en la idea de que a partir de allí ya no era transitable.


Según el autor árabe Masoudi (siglo X d.C.) unos faros de cobre y piedra habían sido construidos por Hércules en el estrecho de Gibraltar. Tenían unas inscripciones y unas estatuas que señalaban con sus manos que era imposible adentrarse más allá.


Según la Geografía de Estrabón se trataba de unos pilares de bronce que formaron parte de un templo gaditano consagrado a Heracles. Era un lugar de peregrinaje donde se hacían sacrificios en agradecimiento por una navegación llevada a feliz término.


El monarca Carlos I de España incorporó como elemento exterior el símbolo de las columnas en su escudo de armas, con la divisa "Plus Ultra". Este elemento heráldico ha permanecido con mayor o menor presencia en el curso de los sucesivos monarcas, aunque en la actualidad no aparecen en el escudo del Rey de España, sí lo hacen en el escudo de España .Fuente: www.historiayarqueologia.com