viernes, 18 de septiembre de 2026

Pedro Osores de Ulloa

 El 18 de septiembre de 1624 murió Pedro Osores de Ulloa, militar y administrador que, siendo ya octogenario, desempeñó el cargo de gobernador y presidente de la Real Audiencia de Chile entre noviembre de 1621 y septiembre de 1624. En cuanto a la Guerra de Arauco, se opuso a la estrategia denominada Guerra defensiva, preconizada por los jesuitas y sobre todo el padre Luis de Valdivia. Su gobierno marcó el fin definitivo de dicha política.



Nacido en Galicia, Osores llevó la vida azarosa de un militar español de su siglo. Peleó en la Batalla de Lepanto en 1571, encontrándose a bordo de la galera San Francisco de España, la primera en romper los fuegos. Tras otras acciones de esa guerra, permaneció 18 meses prisionero en Argel.


Tras esto, pasó a América con el cargo de corregidor de la rica ciudad argentinifera de Potosí, donde fue acusado de tener un carácter arbitrario, mientras que por otro lado se le atribuye el haber dirigido la operación de salvamento de 400 indígenas atrapados en una mina. A estas alturas Osores era rico y propietario de haciendas, viñas e ingenios mineros en Potosí.


Fue promovido a gobernador de Huancavelica, provincia de especial importancia entonces por sus minas de mercurio, requerido en la extracción del oro. Pese a su riqueza personal y a ser miembro destacado de la sociedad virreinal e integrante de la orden de Calatrava, en general, no fue mirado con buenos ojos por los diversos virreyes, que le atribuían un carácter problemático.


Fue nombrado gobernador de Chile por el virrey del Perú, Francisco de Borja y Aragón, quien prefirió enviar a Osores a conservar en el cargo a Cristóbal de la Cerda y Sotomayor, un abogado que lo había asumido como interino, y que pese a su enérgica actividad había ganado rápidamente enemigos en Santiago. El nuevo gobernador llegó con un pequeño ejército de 300 hombres. Impuso la disciplina en el ejército de la Frontera y consideró un error la intención de someter al mapuche mediante la evangelización católica (la "guerra defensiva" del padre Luis de Valdivia), opinión que transmitió al rey y al virrey. Expresó su oposición a la estrategia de Guerra Defensiva, impulsada por los jesuitas y adoptada por la Corona, con la siguiente fórmula acerca de los mapuches:


"...aunque por la bondad de Dios no me falta fe para creer que con un mosquito o sin él puede su divina majestad conquistar esta gente y atraerla a su gremio ablandando tan duros y rebeldes corazones, llenos de temerarias herejías y supersticiones... no se puede esperar ningún bien de ellos, ni parece justo pedir milagros a Nuestro Señor, particularmente en favor de enemigos que tan ofendido le tienen".


Con esta política se convirtió en el gobernador que puso fin a esa política que buscaba la convivencia en la Frontera y la incursión exclusiva de misioneros en territorio mapuche, evitándose matanzas y apresamientos indebidos de adultos y niños para ser vendidos como mano de obra esclava. Mandó incursionar en tierras mapuches, pero éstos, sabedores de sus planes, evitaron a las fuerzas españolas.


Durante su gobierno los dominicos establecidos en Chile fundaron la primera universidad local en el Convento de Santo Domingo de Santiago, la Universidad de Santo Tomás de Aquino.