domingo, 19 de octubre de 2025

Potaje de garbanzos, espinacas y bacalao

 Potaje de garbanzos, espinacas y bacalao

Potaje de garbanzos, espinacas y bacalao 🥣 Receta detallada 👀
📝 INGREDIENTES (3-4 personas):
▪️500g de migas saladas de bacalao
▪️200g de espinacas frescas
▪️600g de garbanzos cocidos
▪️400-500ml de caldo de verduras o caldo de cocción de los garbanzos
▪️1 cebolla
▪️1/2 puerro
▪️3 dientes de ajo
▪️4 cucharadas soperas de tomate triturado
▪️1 cucharada sopera de fécula de maíz diluida en medio vaso de agua
▪️Sal y pimienta negra al gusto
▪️Aceite de oliva virgen extra
▪️1 cucharadita de pimentón dulce para el sofrito (opcional)
👨🏻‍🍳 PASO A PASO:
1️⃣ Desalar el bacalao en agua fría, cambiándola cada 3-4 horas hasta que el agua deje de estar salada (las migas suelen necesitar entre 12-15h).
2️⃣ Cortar finamente la cebolla, el puerro y los ajos. Rehogar unos 10 minutos a fuego suave en una olla con un buen chorro de aceite de oliva.
Agregamos el tomate triturado y sofreímos unos 8-10 minutos más.
3️⃣ Incorporar las migas de bacalao escurridas y cocinar un par de minutos a fuego alto, moviendo con cuidado para que no se rompan. 4️⃣ Agregar las espinacas cortadas de forma gruesa, dar un par de vueltas y tapar la olla.
5️⃣ Dejar cocinar a fuego bajo 2-3 minutos más.
Incorporar los garbanzos cocidos y cubrir con el caldo. Llevar a ebullición, probar y corregir de sal y pimienta. Podemos agregar una cucharada de maicena diluída para que espese ligeramente el caldo. Hervir el conjunto unos 5 minutos a fuego suave y dejar reposar otros 10…. ¡A disfrutar!
Receta detallada 👀
INGREDIENTES (3-4 personas):📝

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Mercedes Gámez Sánchez
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Examen de Orina: salga en ayunas a orinar al jardín:

 


Examen de Orina: salga en ayunas a orinar al jardín:

Si se juntan la hormigas, diabetes.
Si se mea la punta de los pies, próstata.
Si con el frío el humito del orín tiene olor a asado, colesterol.
Si al sacudirlo le duele la muñeca, artrosis.
Si al volver al dormitorio llega con el pito afuera, Alzheimer.
Siganme para más consejos...😉😂😂😂

Me arruiné tantas veces que me quedé sin dignidad… pero jamás me quedé sin ideas.”




“Me arruiné tantas veces que me quedé sin dignidad… pero jamás me quedé sin ideas.” 💥🪒
No tenía ni para afeitarme, literal. Y eso que trabajaba en una fábrica de tapones para botellas. Fue ahí donde me cayó el rayo: ¿por qué los hombres usábamos cuchillas caras, peligrosas y que había que afilar? Pensé: “¿y si invento una cuchilla desechable, segura y barata?” El problema era uno: no tenía ni un centavo. 💸🪞
Fui de banco en banco y todos me miraban como si estuviera loco. Me decían: “eso no se puede fabricar”. Perdí años golpeando puertas. Mientras tanto, mi familia pensaba que era un inútil. Me sentía un fracasado. A veces comía una sola vez al día. Pero seguía. Un día, conocí a un ingeniero que creyó en mí… y fabricó el primer prototipo. 🔧🧠
En 1903 vendimos 51 máquinas de afeitar. Nada impresionante. Pero al año siguiente… ¡vendimos más de 90.000! El mundo entendió que afeitarse podía ser rápido y limpio. De ahí en adelante, todo explotó. Pero no fue fácil: quebré antes de tener éxito, perdí la fe más de una vez, y me llamaron iluso muchas más. ✂️📈
“El éxito no llega cuando tienes una gran idea. Llega cuando te aferras a ella aunque nadie más lo haga.” 🧨🫀
– King C. Gillette

En 1899, en la ciudad francesa de Lyon, vivía Madame Clémence Dufresne

 



En 1899, en la ciudad francesa de Lyon, vivía Madame Clémence Dufresne, una mujer distinguida, siempre acompañada de su inseparable gata amarilla, Choupette.

Una tarde otoñal, al regresar de hacer compras, Clémence fue sorprendida en un callejón por dos hombres encapuchados. La empujaron dentro de un carruaje y desaparecieron entre el barro de las calles. Nadie lo vio. Nadie, salvo Choupette, que siguió la huella del carruaje como una sombra silenciosa.
Los secuestradores la llevaron a un almacén abandonado, mientras exigían rescate. Pero Clémence, desesperada, dejó caer discretamente una cinta y un pañuelo bordado, pequeñas señales en el camino. Lo que nunca imaginó es que su gata sería quien las encontraría.
Guiada por el instinto, Choupette rastreó cada pista y terminó maullando con fuerza frente a la puerta del escondite. Un guardia de la ciudad, intrigado por la insistencia del animal, decidió entrar: halló a los secuestradores intentando amordazar a Clémence. Los hombres fueron arrestados en el acto.
Temblorosa, con lágrimas en los ojos, Madame abrazó a su gata como si abrazara a un ángel. Al día siguiente, los periódicos de Lyon titularon:
“Una heroína de cuatro patas salva a Madame Dufresne del secuestro”.
Desde entonces, Choupette fue agasajada como miembro de la alta sociedad, durmiendo en almohadas de seda y usando collares de piedras preciosas. Y en los salones de Lyon se decía que sus ojos brillaban con algo más que instinto: brillaban con amor y valentía.
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Fina Lopez Ibar y José Manuel Carratala

Hoy en día, tenemos pastillas, preservativos, DIU, inyecciones y parches




 Hoy en día, tenemos pastillas, preservativos, DIU, inyecciones y parches. Métodos seguros y científicos para decidir cuándo traer vida al mundo. Pero durante miles de años, la humanidad no tuvo más que ingenio, superstición… y mucho riesgo.

En el Antiguo Egipto, se usaban condones hechos con intestinos de animales, telas como barrera y hasta una mezcla de pan, miel y dátiles como espermicida. El método más extraño aparece en el Papiro de Petri: una pasta hecha con excremento de cocodrilo y miel, aplicada directamente en el cuerpo femenino.
En la Grecia clásica, la planta estrella era el silfio, tan valorada por sus supuestas propiedades anticonceptivas que llegó a aparecer en monedas. Aristóteles recomendaba mezclas de aceite de cedro, plomo e incienso, aunque más dañinas que útiles.
En la China antigua, algunas mujeres bebían mercurio diluido para evitar embarazos. El remedio era más letal que efectivo.
Entre los hebreos, los hombres recurrían a extractos de cebolla o alquitrán como barrera, y las mujeres usaban esponjas absorbentes, conocidas como el “moch”, precursor rudimentario de los tampones.
Durante la Edad Media, los preservativos de intestinos animales se ablandaban en leche y se reutilizaban. También se popularizaron las duchas vaginales con agua, vinagre… o incluso mercurio. El famoso Casanova usaba medio limón como anticonceptivo improvisado.
Ya en los siglos XIX y XX, la ciencia se impuso: supositorios de quinina, espermicidas con fenilmercurio y hasta duchas vaginales con Coca-Cola. El DIU de cobre se consolidó como uno de los más eficaces y seguros de la época moderna.
La historia demuestra que el deseo de controlar la fertilidad ha estado presente siempre, aunque los métodos antiguos muchas veces fueron más peligrosos que efectivos. Detrás de cada remedio hay siglos de intentos humanos por decidir sobre la vida… incluso cuando la ciencia aún no tenía respuestas.
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