sábado, 18 de octubre de 2025

Compresa Fría vs. Compresa Caliente

 



Compresa Fría vs. Compresa Caliente

🔥
¿Sabías que aplicar frío o calor puede marcar la diferencia en tu recuperación?
💙 Compresa Fría (Crioterapia)
Se usa para reducir la inflamación, el dolor y el enrojecimiento.
👉 Ideal para:
Golpes o esguinces recientes (primeras 24-48 h)
Inflamaciones articulares
Dolores de cabeza o fiebre
Picaduras o quemaduras leves
📌 El frío contrae los vasos sanguíneos, disminuyendo la hinchazón.
⏱️ Aplica 10 a 15 minutos y descansa antes de repetir.
❤️ Compresa Caliente (Termoterapia)
Se usa para relajar los músculos, mejorar la circulación y aliviar dolores crónicos.
👉 Ideal para:
Contracturas musculares
Dolor lumbar o cervical
Calambres menstruales
Rigidez articular
📌 El calor dilata los vasos sanguíneos y relaja los tejidos.
⏱️ Aplica 15 a 20 minutos, evitando quemaduras.
🌿 Consejo Extra:
Si es una lesión reciente, usa frío primero.
Si el dolor persiste o hay rigidez, usa calor después.
Y si no sabes cuál aplicar, consulta siempre con un profesional de salud.
Puede ser una imagen de texto que dice "FRIA COMPRESAS CALIENTE VS Las compresas calientes se utilizan para relajar los mûsculos, mejorar la circulación y aliviar dolores crónicos. Las compresas frías se usan para reducir la inflamación, aliviar el dolor y disminuir el flujo sanguíneo. Se aplican en: Esguinces Golpes/contusiones Inflamación postoperatoria Dolores de cabeza (migrañas) Quemaduras leves Cienciaide Acertiios Se aplican en: Dolor muscular (contracturas) Artritis Dolor lumbar Espasmos musculares Dolor menstrual"
Todas las reacciones:
98

Dick York se desmayó en el set de Hechizada una tarde, no por agotamiento, sino por años de dolor no tratado que había estado ocultando detrás de su sonrisa.

 



Dick York se desmayó en el set de Hechizada una tarde, no por agotamiento, sino por años de dolor no tratado que había estado ocultando detrás de su sonrisa.

Para Estados Unidos, él era el marido de televisión perfecto: el mortal encantador y desconcertado casado con una esposa mágica. Cada noche, millones veían Hechizada y se reían mientras Darrin Stephens intentaba mantener su vida normal estando casado con una bruja. Pero fuera de cámara, la propia vida de Dick York se estaba deslizando hacia algo que ninguna magia podía arreglar.
La Lesión Oculta
El dolor comenzó mucho antes de Hollywood. En 1959, mientras filmaba Empezó con un beso (They Came to Cordura) con Gary Cooper, York estaba en una escena arrastrando traviesas de ferrocarril cuando una de ellas se resbaló. Los otros actores la soltaron; él no lo hizo. La traviesa le dislocó la espalda, desgarrando músculos y dañando su columna vertebral. Se desmayó del dolor en el acto. Los médicos dijeron que estaría bien después de descansar. No lo estuvo.
York vivió con agonía todos los días después de eso: espasmos musculares que se sentían como relámpagos a través de su cuerpo, noches de insomnio, y analgésicos solo para poder mantenerse en pie. Cuando Hechizada comenzó en 1964, no le dijo a nadie lo mal que estaba. "El dolor siempre estaba ahí", dijo más tarde. "Simplemente sonreía a través de él. Aprendes a sonreír a través de cualquier cosa cuando necesitas el trabajo".
En el set, lo ocultó tan bien que incluso su coprotagonista, Elizabeth Montgomery, no se dio cuenta de la magnitud de su sufrimiento. Cuando el dolor se intensificaba, se apoyaba contra las paredes, respiraba hondo y seguía rodando. Bromeaba, improvisaba y se abría camino a través de sus líneas con encanto, todo mientras apenas podía moverse. "Me decía a mí mismo: 'Una toma más, Dick. Solo una más'".
El Colapso y la Conclusión
Pero en la tercera temporada, su cuerpo comenzó a fallarle. Los analgésicos dejaron de funcionar. Empezó a desmayarse entre escenas. Luego, un día, durante una larga filmación, intentó levantarse y no pudo. Colapsó a mitad de la escena. Los miembros del equipo se lo llevaron del set. Nunca regresó.
ABC lo reemplazó discretamente, sin explicación pública. La mayoría de los fans ni siquiera sabían que se había ido por una lesión. "Solo vieron un nuevo Darrin", dijo más tarde. "Pero yo sabía que había perdido el trabajo de mi vida".
Su carrera terminó de la noche a la mañana. Tenía 40 años, estaba sin trabajo, con dolor constante y adicto a la medicación para el dolor. Vendió su casa, mudó a su familia a un pequeño remolque y pasó años tratando de recuperarse. En un momento, dijo: "No teníamos nada más que amor y muchas facturas".
El Legado de la Gracia
Pero la historia oculta de Dick York no es tragedia, es gracia.
Se desintoxicó. Se negó a que la amargura lo definiera. "El dolor es parte de la vida", dijo. "Pero también lo es la gratitud". Desde su cama, comenzó a ser voluntario, haciendo llamadas telefónicas para una organización benéfica que ayudaba a las personas sin hogar. Fundó Acting for Life, una organización que recaudaba dinero para los pobres. Su sala de estar se convirtió en su oficina, su cama en su escritorio. "Puede que no pueda caminar mucho", dijo, "pero todavía puedo hacer el bien".
Vivió de esa manera hasta el final: en silencio, humildemente, ayudando a extraños mientras luchaba contra el dolor crónico y el enfisema por años de tabaquismo. Cuando se le preguntó si extrañaba la fama, sonrió: "Extraño poder estar de pie. No extraño fingir".
La historia de Dick York no se trata de una estrella caída. Se trata de un hombre que se negó a que el dolor lo hiciera cruel.
Una vez dijo: "No puedes compadecerte de ti mismo para siempre. Tarde o temprano, te pones de pie en tu corazón, incluso si no puedes ponerte de pie en tu cuerpo".
Y eso fue lo que hizo: el hombre que se desvaneció de la sitcom más feliz de Estados Unidos y pasó el resto de su vida demostrando que la bondad no necesita un foco de atención.
Puede ser una imagen de texto
Todas las reacciones:
Carmen González Lineros, Alberto Martínez Sánchez y 42 mil personas más

Jacobo de Strepa, Beato

 Jacobo de Strepa, Beato

Obispo, 20 Octubre


Fuente: Franciscanos.net



Obispo de la Primera Orden



Jacobo de Strepa, de noble familia polaca, nació hacia 1340. Muy joven ingresó en la Orden de los Hermanos Menores. Por muchos años ejerció el ministerio en Rusia, fue vicario general de aquella misión y trabajó activamente por la unidad de los cristianos. Elegido obispo de Halicz, cuya sede metropolitana fue luego trasladada a Leópoli.

Como obispo y pastor de almas, Jacobo de Strepa se consagró por entero a las necesidades de la diócesis y se mostró modelo perfecto del pastor de almas. En muchos distritos el número de las iglesias era insuficiente para las necesidades de la población, para remediarlo, hizo construir nuevas iglesias, erigió nuevas parroquias y colocó allí sacerdotes de probado celo. Fundó también casas religiosas para multiplicar los medios de santificación, edificó hospitales, proveyó a los pobres con largueza y generosidad. Las rentas de su obispado eran enteramente destinadas al mantenimiento de los lugares de culto y a la caridad y beneficencia para con los pobres y necesitados.

El celoso pastor se esforzó por infundir la fe en los fieles con prácticas de devoción que produjeron frutos abundantes de santidad. Amó con tierno y filial afecto a la Santísima Virgen. En su escudo episcopal colocó la imagen de la Madre de Dios que también había hecho esculpir en su anillo pastoral. Difundió ampliamente el culto a la Santísima Virgen. Todas las tardes el pueblo se reunía en las iglesias para rezar el Rosario y otras oraciones a la Virgen. La Eucaristía fue el centro irradiador de toda su vida. En Leópoli instituyó la adoración perpetua. Tuvo la alegría de ver reflorecer en su diócesis la piedad y la moral.

Recorrió su extensa diócesis a pie, vestido con el hábito franciscano, sembrando en su camino la palabra de Dios, uniendo a su apostolado activo una vida de austeridad y de penitencia. Nombrado senador en el consejo de su patria, dio sabios consejos e hizo tomar importantes y útiles decisiones. Por su interés se frenaron en el territorio polaco las incursiones de los bárbaros, los enemigos fueron rechazados. Después de 19 años de dinámico episcopado el Beato Jaime fue a recibir el premio de sus trabajos. Murió el 20 de octubre de 1409. Por sus excepcionales méritos civiles fue proclamado defensor y custodio de su patria. Fue sepultado en la iglesia de los franciscanos de Leópoli, vestido con el hábito religioso y con las insignias pontificales. En su tumba se produjeron milagros. Su culto se difundió en Polonia, Lituania y Rusia, de donde en un tiempo venían numerosos peregrinos para invocar su protección. En su exhumación realizada en 1419, su cuerpo fue encontrado incorrupto.

Su culto fue aprobado por Pio VI el 11 de septiembre de 1790

Beato JACOB KERN Santo do dia 20/10

 



Francisco Alexandre Kern nasceu em Viena (Áustria) a 11 de Abril de 1897. Muito novo ainda, foi introduzido por sua mãe na vida paroquial. Esta situação particular fez nascer no jovem a vocação sacerdotal: pouco depois entrou para o Seminário de Hollanbrunn. Ele tinha uma predilecção particular pela adoração ao Santíssimo Sacramento e fazia parte da Confraria da Expiação do Sagrado Coração de Jesus.


Ainda seminarista, teve de combater a partir de 1915 no exército austro-húngaro. Em 11 de Setembro de 1916 foi gravemente ferido, tendo o fígado e os pulmões completamente perfurados. Começavam assim para ele as “Semanas Santas”, como ele chamava os seus sofrimentos. Reformado do exército, voltou para Viena onde prosseguiu os seus estudos de teologia.

A quando da queda do império, ele orou particularmente pela nova Checoslováquia que acabava de se separar da nação Austro-Húngara e que vira nascer uma igreja nacional cismática... Francisco tomou então a decisão de entrar para o Mosteiro dos Premonstratenses de Strahov, no qual um dos monges, Isidoro Zahradnik, se pusera à cabeça desta contra-igreja. Afim de amadurecer esta decisão, o director espiritual de Francisco Alexandre aconselhou-o a passar um ano na abadia de Geras. Esta abadia situada perto de Viena, tinha sido fundada em 1145, e pertencia à Ordem dos Premonstratenses. Ele ali entrou em 1920 e tomou o nome de Jacob.

Graças a uma dispensa papal, foi ordenado sacerdote em 1922. Na véspera da sua primeira Missa, teve uma grave hemorragia. Fez a sua profissão solene a 20 de Outubro de 1924. No dia seguinte, 21 de Outubro, recebeu o Santo Viático... Logo depois contemplava o Senhor face a face...

Foi beatificado em 21 de Junho de 1998, em Viena, pelo Papa João Paulo II.

Beata María Teresa de Soubiran La Louvière, Virgen y Fundadora

 

Beata María Teresa de Soubiran La Louvière, Virgen y Fundadora

Beata María Teresa de Soubiran La Louvière, Virgen y Fundadora
Junio 7 - Octubre 20

Fundadora de la Sociedad de María Auxiliadora

Martirologio Romano: En París, Francia, beata María Teresa de Soubiran La Louviére, virgen, que para mayor gloria de Dios fundó la Sociedad Hijas de María Auxiliadora, de la cual fue después alejada, para pasar el resto de su vida en profunda humildad. († 1889)
Fecha de beatificación: 20 de octubre de 1946 por el Papa Pío XII.

La familia Soubiran pertenecía a la antigua nobleza. Sus orígenes datan por lo menos del siglo XIII, y entre sus antecesores indirectos se cuentan San Luis de Francia, San Eleazar de Sabran y su esposa la Beata Delfina, Santa Roselina de Villeneuve, Santa Isabel de Hungría y buena parte de las familias reales de Europa. En el segundo cuarto del siglo XIX, el jefe de la familia Soubiran era José de Soubiran la Louviere, quien vivía en Castelnaudary, cerca de Carcasona. José se casó con Noemí de Gélis de l´Isle d´Albi. Sofía Teresa Agus tina María, segunda hija de este matrimonio, nació el 16 de mayo de 1835.

Los Soubiran mantenían las tradiciones religiosas de la familia, aunque en una forma que reflejaba más la severidad que la alegría del cristianismo. Sofía, dirigida por su tío, el canónigo Luis de Soubiran, se sintió pronto llamada a la vida religiosa. En la congregación mariana bajo la dirección del canónigo, había otras jóvenes que se sentían también llamadas por Dios. Cuando Sofía tenía diecinueve años, Don Luis determinó fundar una comunidad de "beguinas", es decir, de mujeres que viviesen en comunidad con votos temporales de castidad y obediencia. Pero Sofía no creía que ésa fuese su vocación, ya que las "beguinas" gozaban de mucha libertad y podían volver al mundo en el momento en que lo deseasen. Ella se sentía más bien inclinada a la austeridad y a la vida retirada del Carmelo. Sin embargo, al cabo de un período de vacilaciones y de solicitar consejos, decidió finalmente plegarse a los deseos de su tío.

Así pues, se trasladó a Gante para estudiar el género de vida de las "beguinas" y, a su vuelta, fue nombrada superiora de la comunidad de Castelnaudary, que entonces inauguró su tío el canónigo. Estos acontecimientos tuvieron lugar entre 1854 y 1855.

En los años siguientes, la nueva fundación prosperó, aunque en una forma bastante diferente a la de los "beguinatos" belgas, ya que Sofía y sus compañeras renunciaron a sus propiedades, establecieron un orfelinato y practicaron, por regla la adoración nocturna al Santísimo Sacramento. A pesar de los progresos, fue aquélla una época tan difícil para la comunidad y su superiora, que la casa en que habitaban recibió el nombre de "el convento del sufrimiento". En 1863, la madre María Teresa, como la llamaremos en adelante, consultó acerca de su vocación a la superiora del convento de Nuestra Señora de la Caridad, en Toulouse y a algunas personas de su confianza, quienes le aconsejaron que hiciese los Ejercicios de San Ignacio. Así lo hizo bajo la dirección del famoso jesuita, P. Pablo Ginhac. Dios le manifestó entonces claramente que debía llevar adelante su propósito de fundar la congregación de María Auxilidaora, tal como lo tenía planeado. El fin de dicha congregación consistía en que sus miembros practicasen la vida religiosa en toda su plenitud y trabajasen por "la empresa más divina y más humana que existe: la salvación de las almas". Ningún trabajo debería parecer demasiado grande ni demasiado pequeño a las religiosas, sobre todo si otras congregaciones no podían o no querían tomarlo entre manos. El canónigo de Soubiran acabó por plegarse a los deseos de su sobrina. El "beguinato" no se disolvió; simplemente, en septiembre de 1864 la madre Maria Teresa y unas cuantas hermanas se mudaron al convento de la Rue des Buchers de Toulouse, que iba a ser la residencia de la nueva congregación. A partir del año siguiente, los escritos de la beata nos permiten seguir de cerca su evolución interior hasta su muerte, ocurrida un cuarto de siglo más tarde.

Las nuevas religiosas siguieron dedicándose al cuidado de los huérfanos y a la instrucción de los niños pobres e inauguraron en Toulouse la primera casa de huéspedes para jóvenes trabajadoras a la que se dio el nombre de Maison de famille, porque era un verdadero hogar para las jóvenes que no lo tenían o que vivían lejos del suyo. Las auxiliadoras practicaban diariamente la adoración nocturna, en tanto que las "beguinas" sólo lo hacían una vez al mes. La madre Teresa calcó las constituciones de su congregación sobre las de la Compañía de Jesús. El P. Ginhac, que tomó parte muy activa en la nueva fundación se encargó de revisar las constituciones. En 1867, el arzobispo de Toulouse aprobó a las auxiliadoras y la Santa Sede publicó, en 1868, un breve laudatorio. En 1869, se inauguraron los conventos de Amiens y de Lyon, en los cuales las religiosas siguieron consagrándose al cuidado de las jóvenes trabajadoras. Durante la guerra franco-prusiana, las religiosas de los tres conventos se refugiaron primero en Southwark y después, en Brompton, donde los padres oratorianos las ayudaron mucho. Más tarde, establecieron una "casa de familia" en Kenington. Tal fue la primera fundación inglesa de las auxiliadoras.

En 1868, ingresó en la congregación una novicia que tres años después fue elegida por voto casi unánime del capítulo, consejera y asistenta de la madre general. Se trataba de la madre Maria Francisca, una mujer muy hábil e inteligente, cinco años mayor que la madre María Teresa de Soubiran. A la vuelta de Inglaterra, la madre María Francisca presentó un proyecto sobre el desarrollo de la congregación; con "el brillo de sus discursos, la fuerza y claridad de sus argumentos, la precisión de sus juicios, su tacto, su habilidad el manejo de los negocios y su fe ardiente y avasalladora", consiguió que el plan fuese aprobado. La cita anterior procede de los escritos de la beata María Teresa y muestra claramente la influencia que ejercía sobre ella su asistenta. Desgraciadamente, la beata no se dio cuenta durante mucho tiempo de que la madre María Francisca era "dominadora, inestable y ambiciosa", como el tiempo había de probar. El hecho fue que la congregación se desarrolló demasiado rápidamente y se abrieron nuevas casas sin recursos suficientes. A principios de 1874, la madre María Francisca declaró que la situación económica de congregación era desesperada. (Actualmente sabemos que tal juicio era exagerado).

Al principio, la madre María Francisca se echó a sí misma la culpa; pero pronto empezó a atacar a la madre María Teresa, acusándola de ser orgullosa, débil, vacilante y de poco espíritu religioso. Al poco tiempo, empezó a correr por todos los conventos de la congregación el rumor de que el mal estado de cosas se debía a la fundadora. La madre María Teresa recordó entonces que m poco antes le había parecido que el Señor le decía: "Tu misión ha terminado dentro de poco, no habrá sitio para ti en tu congregación. Pero mi poder mi bondad estarán contigo." Ella había respondido: "Amén". Desde entona estuvo dispuesta a repetir nuevamente su "amén", pero antes quiso consultar al P. Ginhac. Este quedó un tanto desconcertado e, inmediatamente, mandó llamar a la madre María Francisca, quien le expuso a su modo la situación. Entonces, el siervo de Dios aconsejó a la madre María Teresa que renunciase. Su consejera fue nombrada superiora general.

La casa madre de la congregación era entonces la de Bourges. La nueva superiora general no quiso que su predecesora retornase ni residiese en ninguno de los conventos de la congregación. Así pues, la madre María Teresa se retiró al convento de las Hermanas de la Caridad de Clermont, so pretexto de descansar algunas semanas. El descanso se prolongó siete meses -"siete meses de angustia"-, en tanto que la madre María Francisca determinaba su destino. No hay para qué narrar en detalle las desagradables medidas que la madre María Francisca tomó para evitar que la madre María Teresa reconquistase su antigua influencia y su autoridad. Baste con decir que esas medidas culminaron con la expulsión de la fundadora de la congregación. La beata tuvo que abandonar d convento de Clermont y el hábito religioso en septiembre de aquel año. A fines de 1874, la madre María Teresa, fundadora de la Compañía de María Auxiliadora, volvió a ser simplemente Sofía de Soubiran la Louviere.

Sofía estuvo veinte años en el convento y tuvo que empezar una nueva vida, una prueba muy dura para las personas que no viven "en el mundo", En vano solicitó ser admitida en la congregación de la Visitación y en la orden del Carmelo, "su primer amor". Entonces, pidió su admisión entre sus antiguas amigas del convento de Nuestra Señora de la Caridad en Toulouse, quienes se dedicaban a rescatar mujeres perdidas. Aquellas religiosas no le cerraron las puertas y comprendieron su deseo de ingresar más bien en el convento de París. Después de ciertas dilaciones debidas a algunas dificultades canónicas y a una enfermedad que casi costó la vida a la beata, ésta hizo finalmente la profesión en 1877, a los cuarenta y dos años de edad. Su diario muestra que entró entonces en un período de gran serenidad espiritual y que el poder y la bondad del Señor estaban con ella. El P. Hamon, su director espiritual, escribió: "La abnegación de la madre de Soubiran era tan extraordinaria, que consiguió olvidar completamente a su antigua familia religiosa, confiándola enteramente en manos de la providencia; en esa forma obligó al Divino Pastor a mirar por sus hijas huérfanas. La generosidad de ese sacrificio rayaba, a mi modo de ver, en el heroísmo."

En todo caso, la madre María Francisca no permitía ningún trato, epistolar ni personal, entre sus religiosas y la fundadora de la congregación. Sin embargo, al cabo de ocho años, el contacto se restableció de un modo dramático. La madre María Francisca despidió también de la congregación a la madre María Javier, hermana de la fundadora, pues temía que su presencia conservase vivo el recuerdo de la madre María Teresa. La madre María Javier ingresó también en el convento de Nuestra Señora de la Caridad de París y dio a su hermana noticias muy tristes sobre el estado de la congregación de María Auxiliadora. La madre María Teresa escribió por entonces: "Ahora sí que estoy segura de que esa pequeña compañía que Dios quiere tanto, sobre la cual ha velado tan amorosamente y en la cual había tantas almas fervorosas y verdaderamente virtuosas, estoy segura, digo, de que esa compañía está moralmente muerta, o sea que su fin, su forma y sus métodos han cesado de existir. Acepto amorosamente los planes de Dios, pues soy nada ante su santa e incomprensible voluntad." La Beata María Teresa había contraído la tuberculosis. La larga enfermedad la obligó a pasar en la enfermería los últimos siete meses de su vida. Murió el 7 de junio de 1889, al murmurar estas palabras: "Ven, Señor Jesús". Trató de hacer la señal de la cruz, pero no llegó a signarse.

Fue sepultada en el cementerio de Montparnase, en la cripta del convento de Nuestra Señora de la Caridad. Actualmente, sus reliquias se hallan en la casa madre de las auxiliadoras en París. La madre María Teresa de Soubiran fue beatificada en 1946. La síntesis de su espíritu queda expresada en las palabras que escribió en una carta, poco después de su expulsión de la congregación de María Auxiliadora "Como podéis imaginaros, todo ello me ha hecho sufrir enormemente Dios es capaz de medir la intensidad y la profundidad de mi dolor y sabe hasta qué punto esa pena se ha convertido en una fuente de fe, esperanza y caridad. La gran verdad de que Dios es todo y el resto nada se va convirtiendo en la vida de mi alma y, sobre esa verdad me puedo apoyar seguridad, en medio de los incomprensibles misterios de este mundo. Es éste un bien superior a todos los bienes de la tierra, porque en el amor omnipotente podemos confiar durante la vida y por toda la eternidad. No sé si hubiese podido aprender esa gran lección sin pasar por tantas angustias; no lo creo. El tiempo pasa y pasa de prisa; pronto veremos la razón de tantas cosas que sorprenden y desconciertan a nuestra inteligencia débil y miope." La fiesta de la beata se celebra el 20 de octubre.

Dado que la fundación forma parte de la vida de un fundador, añadiremos unas palabras sobre la historia de la congregación que fundó la madre Soubiran. La beata había predicho que las cosas iban a cambiar totalmente en la compañía de María Auxiliadora, uno o dos años después de su muerte. Su profecía se verificó. La congregación estaba muy descontenta del gobierno de la madre María Francisca, y varias casas habían sido clausura das. A par 1884, la inestabilidad administrativa se hizo intolerable. Por ejemplo, en menos de cinco años, la sede del noviciado cambió siete veces. La crisis estalló 1889, cuando el capítulo general se negó a ratificar los nuevos cambios que la superiora proyectaba. El 13 de febrero de 1890, exactamente dieciséis después de la expulsión de la fundadora, la madre María Francisca dejó ser superiora y salió de la congregación.
El cardenal Richard, arzobispo de París, nombró a la madre Maria Isabel de Luppé superiora general. Bajo su gobierno, se hizo luz acerca de la verdadera historia de la fundadora, la madre María Javier ingresó nuevamente en la congregación y la compañía de María Auxiliadora recobró su forma original y empezó a adquirir las características que le han merecido el sitio tan distinguido que ocupa actualmente en la Iglesia.

Este corto artículo basta para probar que la historia de la Beata M Teresa de Soubiran fue realmente extraordinaria. Lo mismo puede decirse sobre la vida de la madre María Francisca, por más que no tenga cabida en una vida de santos. Nos limitaremos simplemente a observar que murió en 1921, cuando la causa de beatificación de la madre María Teresa ya estaba introducida. Después de la muerte de María Francisca, se descubrió que era casada y que para entrar en la congregación de María Auxiliadora había abandonado a su esposo. Como su marido vivía aún y ella lo sabía, María Francisca no pudo hacer votos válidos, de suerte que su generalato fue también inválido y, por consiguiente, todos sus actos fueron nulos.

Por la misma razón, la madre María Teresa no dejó nunca de pertenecer, canónicamente, a la congregación que había fundado. Nada sabemos acerca de los últimos treinta años de la vida de María Francisca; según parece, poseía una fortuna personal y vivió sola en París.
=
Fuente: «Vidas de los santos», Alban Butler
oremosjuntos.com