El 27 de julio de 1837 murió Pablo Morillo, apodado El León de Sampayo o El Pacificador por cumplir el encargo del rey Fernando VII
de poner orden en las colonias españolas de América. De orígenes humildes, fue un militar y marino español que se destacó en las guerras contra la Francia Revolucionaria, el Imperio británico y el Imperio napoleónico, así como en las guerras de independencia hispanoamericanas. Por su destacado desempeño en el campo de batalla, recibió las más altas condecoraciones militares de su tiempo.
Nacido en 1775 en Fuentesecas (Zamora) y dedicado en su juventud al pastoreo, en 1796, por iniciativa de un amigo de su padre, fue enviado a Salamanca a realizar algunos estudios, que pronto dejó para ingresar al servicio de las tropas de la Marina Real, donde fue escalando posiciones rápidamente. Durante su etapa en la Real Armada Española participó en distintos combates, entre los que destacan la batalla del Cabo de San Vicente y la de Trafalgar. Sirvió también en el Ejército español participando en la guerra de Independencia española, en las dos batallas más importantes de su inicio y de su final: Bailén, la primera derrota napoleónica y Vitoria, que forzó la retirada de las tropas francesas de España. También fue decisiva su intervención en la reconquista de Vigo y la batalla de Puentesampayo, al dirigir el ejército que derrotó al mariscal Ney y obligó al ejército francés a evacuar Galicia. Ascendió rápidamente en su carrera militar durante la guerra de Independencia española: capitán el 22 de enero de 1809, coronel el 27 de abril del mismo año, brigadier general el 14 de marzo de 1811 y mariscal de campo el 3 de julio de 1813. Nombrado mariscal por su actuación en la Vitoria como jefe de la 1.ª división del IV Ejército, de la que estaba al mando desde el 20 de abril de 1812.
Participó en las guerras de independencia de Venezuela y Nueva Granada como jefe de la expedición encargada de sofocar la rebelión. El 14 de agosto de 1814 fue nombrado capitán general de Venezuela y general en jefe del ejército expedicionario. El 1 de abril de 1815 era ascendido a teniente general por su papel en la organización de la expedición pacificadora. El 2 de junio de 1815 fue reemplazado como capitán general interino por el brigadier José Ceballos. En su haber destacan la toma de Cartagena de Indias (1815) y las posteriores acciones militares que llevaron a la caída de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, así como el restablecimiento del virreinato. Su papel durante la Reconquista de la Nueva Granada ha sido objeto de controversias historiográficas. En Venezuela consiguió detener el avance de Simón Bolívar hacia Caracas tras vencerlo en la tercera batalla de La Puerta (1818).
Posteriormente, en 1819, recibiría los títulos de Conde de Cartagena y Marqués de La Puerta como reconocimiento a sus victorias.
Pablo Morillo destacó por emprender la más grande represión contra el pueblo granadino, conocida como el Régimen del Terror; ofreció la libertad a los esclavos que denunciaran o presentaran a algún cabecilla revolucionario, lo cual atrajo a muchos negros, que se unieron a la defensa del rey Fernando VII. De esta forma llevó al patíbulo a algunos personajes colombianos tales como Camilo Torres Tenorio, Francisco José de Caldas, Liborio Mejía y Jorge Tadeo Lozano, entre otros.
En 1819 fue vencido por Simón Bolívar en Bocayá, derrota que tuvo como consecuencia la declaración de independencia de la Gran Colombia y la firma del armisticio de Trujillo (1820). A su regreso a España escribió sus Memorias relativas a los principales acontecimientos de las campañas de América.
Favorable a los absolutistas tras la revolución de 1820, se declaró partidario después de los constitucionalistas y fue nombrado capitán general de Castilla la Nueva. En 1824 se exilió en Francia, de donde no regresó hasta 1832, cuando fue nombrado capitán general de Galicia. Participó en la Primera Guerra Carlista con el bando liberal, pero no tardó en retirarse por problemas de salud. Murió en 1837 en Barèges (Francia) a la edad de sesenta y dos años, dejando a su viuda sin bienes y con cinco hijos menores.
Inicialmente fue enterrado en el cementerio de Luz-Saint-Sauveur en un terreno del común, hasta que por mediación del gobierno constitucional de la reina Isabel II fue trasladado al cementerio de San Isidro de Madrid el 8 de agosto de 1843, donde desde entonces reposan sus restos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario