Curiosidades sobre Cleopatra que probablemente desconocías...
Se planteó huir a Hispania después de ser derrotada por Octavio.
Después de que las flotas de Marco Antonio y Cleopatra fueran derrotadas en la batalla de Actium, la reina de Egipto regresó a Alejandría huyendo de los enemigos que querían atraparla. Durante su estancia en palacio, decidió enviar multitud de emisarios a sus aliados de Media y Partia para, llegado el momento, preparar embarcaciones para pasar al mar Rojo en dirección a Arabia y escapar. Entre las posibilidades que barajó, estuvo la de partir hacia Hispania.
No era tan bella como se cree.
A pesar de que la propaganda romana mostró a Cleopatra como una seductora libertina que utilizaba su atractivo para influir en la política, la realidad era bien diferente. Y es que, al parecer no era tan bella como se creía y, por el contrario, sí era una astuta política que hablaba una docena de idiomas y fue educada en matemáticas, filosofía, oratoria y astronomía (entre otras).
Le encantaba deslumbrar a los dignatarios de otras naciones.
Si algo se puede decir de Cleopatra, es que le encantaba sentirse como una diosa viviente y soprender a sus dignatarios. Así queda claro después de saber que, en el año 48 a.C., recibió a Julio César en Alejandría con sus mejores galas pero... escondida dentro de una alfombra real. ¿La razón? Su hermano Ptolomeo XIII, con quien la mujer tenía multitud de rencillas, le había impedido verse con el general romano. Así pues, ella se ocultó para poder reunirse con Julio. Eso sí, con un vestido despampanante que enamoró instantáneamente a su interlocutor.
Formó un club de "borrachera" con Marco Antonio.
Después de que Cleopatra y Marco Antonio comenzaran su historia de amor en el año 41 a.C., ambos fundaron, según afirma la versión digital de « History Channel », un club de borrachos. Según la leyenda, ambos estuvieron un año entero realizando decenas de orgías y bebiendo hasta caer rendidos. A su vez, solían comer hasta vomitar y, al parecer, en alguna ocasión se les pudo ver por las calles de Alejandría disfrazados y haciendo bromas pesadas a los ciudadanos. Lógicamente, a día de hoy esto es imposible de corroborar.
Pudo no morir por la picadura de una serpiente.
La leyenda afirma que la reina de Egipto se suicidó dejando que una serpiente le transmitiera su veneno. Sin embargo, esta teoría no es compartida por todos los historiadores. Ya en aquella época (en el año 30 a.C.) el Plutarco afirmó que era imposible saber la causa de su fallecimiento, aunque señaló que la mujer solía llevar ocultar veneno en sus ropas. Otros afirman que pudo clavarse un puñal o, incluso, pincharse un alfiler sumergido en veneno de cobra.
Escultura de Alfonso Balzico, 1874
Roma.Grecia.Egipto


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