PARQUE SANTA CATALINA
A finales del 1800, el Parque Santa Catalina no era más que un solar intransitable. Todo cambió gracias a la generosidad de la familia Apolinario. El Dr. Bartolomé Apolinario, fundador del Hospital de San José, cedió estos terrenos a la influyente familia británica Miller.
¿Por qué lo hicieron? ¡Por el carbón! La compañía inglesa Miller & Co. suministraba gratuitamente el carbón necesario para el funcionamiento de la Casa Asilo de San José en Las Canteras. En agradecimiento, los Apolinario donaron el suelo con una condición: que se convirtiera en un espacio ajardinado para el disfrute de todos.
Fueron los propios británicos, apasionados de la botánica, quienes trajeron desde África y el interior de la isla las palmeras y los laureles de Indias que hoy nos dan sombra. Ellos transformaron este rincón en el pulmón social del Puerto
¿Sabías que la primera sede del club británico estuvo en el antiguo Hotel Rayo? Allí, en 1908, Peter Swanston (cariñosamente conocido como Periquito) lideraba una comunidad como primer presidente del club que no solo trajo comercio, sino también deportes como el fútbol, el golf y el tenis a nuestras islas.
Hoy, el Santa Catalina es el corazón del Carnaval y el punto de encuentro de miles de cruceristas, pero su esencia sigue siendo la de aquel jardín nacido de la solidaridad y el intercambio cultural.


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