María Manuela Taboada: la mujer que luchó por su esposo sin espada...
No empuñó fusil ni marchó entre pólvora y gritos, pero su batalla fue igual de cruel y silenciosa.
María Manuela Taboada vivió la Independencia de México desde el lugar más peligroso para una mujer de su tiempo: la sombra.
Criolla del Bajío, educada en el rigor social de la Nueva España, su destino parecía escrito entre rezos, casa y obediencia. Pero el destino cambió el día que unió su vida a la de Mariano Abasolo, un hombre que no temía desafiar al imperio más poderoso del mundo.
Cuando estalló la rebelión en 1810, María Manuela comprendió que la guerra no solo se peleaba en los campos de batalla. Mientras su esposo conspiraba junto a Hidalgo y Allende, ella guardaba secretos, protegía documentos, movía recursos y sostenía una red de lealtades que no podía caer en manos realistas.
Luego vino la noche más larga:
la derrota, la captura, la traición.
Hidalgo fue fusilado y decapitado, tambien
Allende y Aldama .
Abasolo… sobrevivió.
Y en esa diferencia se escribe el nombre de María Manuela Taboada.
Cuando todo parecía perdido, ella hizo lo impensable para una mujer novohispana: intercedió, gestionó influencias, ofreció fortuna, tocó puertas prohibidas. No suplicó por gloria, sino por vida. Gracias a esas acciones, Abasolo fue condenado a prisión perpetua en Cádiz, no a la muerte.
Pero el precio fue alto.
María Manuela quedó sola en una tierra vigilada, marcada por la sospecha, cargando el peso de haber salvado a su esposo sin poder salvar su libertad. Mariano Abasolo moriría lejos, en España, en 1816, prisionero del mismo imperio que ambos habían desafiado.
Ella no aparece en monumentos.
No tiene estatuas ni fechas patrias.
Pero sin su valentía silenciosa, uno de los grandes nombres de la Independencia habría terminado frente a un paredón.
María Manuela Taboada representa a las mujeres que no gritaron “¡Viva la Independencia!”, pero la sostuvieron con inteligencia, sacrificio y coraje.
Mujeres que lucharon sin armas…
y aun así, cambiaron la historia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario