LOS TURDETANOS: Los turdetanos fueron un pueblo prerromano que habitaba en la Turdetania, región que abarcaba el valle del Guadalquivir desde el Algarve en Portugal hasta Sierra Morena, coincidiendo con los territorios de la antigua civilización de Tartessos. Limitaban al norte con los Túrdulos, al oeste con los Conios y al este con los Bastetanos.
Los tartessos habían tenido una gran influencia fenicia y griega, que supuestamente condujo a la desaparición de su monarquía a manos de los feno-púnicos como venganza por su apoyo a los focenses tras la batalla de Alalia en el siglo VI a.C. De esta desaparición surgió una nueva civilización que, descendiente de los Tartessos, se adaptó a las nuevas condiciones geopolíticas de su época.
Perdido el enlace comercial y cultural que los tartessos mantenían con los griegos, la Turdetania se vio inmersa en la influencia cartaginesa, aunque desarrolló una evolución propia de la cultura anterior, de forma que la población turdetana se sabía descendiente de los antiguos tartesios, y a la llegada de los romanos, aún mantenía sus señas de identidad propias. De ahí que Estrabón señalara en sus crónicas que son considerados los más cultos de los íberos, ya que conocen la escritura y, según sus tradiciones ancestrales, incluso tienen crónicas históricas, poemas y leyes en verso que ellos dicen de seis mil años de antigüedad.
Descendientes históricos de los tartessos, tenían una personalidad propia dentro de la cultura de los íberos. Esta se caracterizaba por un tipo de cerámica, pintada y con decoración geométrica, escultura animalística que en época romana se continuó con figuración humana. En la necrópolis de Osuna se encuentran algunas de las muestras más representativas. Aunque hay bastantes excavaciones en esta zona, estas están más centradas en la búsqueda de restos tartésicos que en los turdetanos.
Tenían características que los diferenciaban del resto de pueblos íberos. Otra diferencia fundamental son las particularidades en las necrópolis y enterramientos. Tenían un signario silábico-alfabético, que como el resto de las escrituras de los íberos era una adaptación de la escritura tartésica o sudlusitana, pero de la lengua no sabemos nada aún. Los pocos testimonios escritos que han aparecido en los alrededores de la Turdetania, usándose el sistema de la escritura ibérica meridional, evidencian claramente que la lengua no es la misma que la tartésica, pero sí guarda cierta relación con la lengua de los íberos.
Era el pueblo más civilizado de la península ibérica a la llegada de los romanos. Su próspera economía es alabada por Estrabón quien afirma que los turdetanos son los más cultos de los íberos.
La minería sería uno de sus recursos más importantes. En Huelva se han encontrado las minas más importantes, y por los productos manufacturados asociados a ellas, se cree que ya eran explotadas antes de la llegada de los romanos. Había toda una industria asociada a las minas, situadas donde anteriormente se encontraban las factorías tartésicas. Estas factorías se encontraban en un triángulo formado por las actuales Huelva, Cádiz y Sevilla. Los minerales extraídos son plata y cobre, convirtiéndose sobre todo la plata en el principal material explotado, culminando con la llegada de Roma. Sobre la propiedad de las minas, Diodoro dice que éstas eran de particulares hasta la llegada de Roma.
Según Estrabón, la agricultura fue muy importante y muy variada. Según Varrón, estos ya conocían el arado y el trillo antes de la llegada de Roma, por influencia de Cartago. Cultivaban cereales, olivo y vid. No existe una opinión uniforme sobre su estructura económica en este aspecto, algunos historiadores hablan de concentración de la tierra en pocas manos, otros hablan de dispersión de la misma. Otros hablan de un sistema latifundista y de un sistema absentista de explotación agrícola.
A la caída de los tartessos, el poder monárquico se disgrega y surgen pequeños reyes. Es difícil seguir a estas monarquías hasta la llegada de Roma. Se sabe que hubo distintas alianzas entre ciudades. Los historiadores de la época nombran los reyes que tuvieron algún tipo de relación en las guerras púnicas, como a Culchas. A pesar de esto, se cree que los turdetanos y también el resto de los pueblos íberos, tenían un carácter pacífico.


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