El Latín
El latín surgió en la región del Lacio, en el centro de Italia, donde se encuentra Roma. Esta lengua se expandió por el Imperio Romano, dando origen a las lenguas romances como el español, el italiano y el francés. Aunque el latín clásico dejó de ser una lengua hablada común, se mantuvo como lengua culta y eclesiástica durante siglos y es la base de muchos idiomas actuales.
Se difundió por el Imperio Romano a través de la expansión militar y la colonización. Los soldados que recibían tierras en territorios conquistados llevaban consigo su idioma, que se mezcló con las lenguas locales y evolucionó.
Con el tiempo, el latín vulgar hablado en las diferentes provincias se transformó en las lenguas romances, como el español, el portugués, el italiano, el francés, el catalán y el rumano.
El latín clásico se mantuvo como lengua escrita y de cultura en Occidente durante muchos siglos, especialmente en ámbitos académicos y religiosos. La Iglesia Católica lo utilizó extensamente y, de hecho, sigue siendo su lengua oficial.
Legado: El latín es la matriz de la mayoría de los idiomas de España (excepto el euskera) y de gran parte de Europa, aunque su estructura (declinaciones, conjugaciones verbales, orden de la oración) difiere significativamente de la de las lenguas romances modernas.
Fuente: IA
Imagen de la red.
LBA
Tomado de:
La Biblioteca de Alejandría


No hay comentarios:
Publicar un comentario