<<Mencía Calderón de Sanabria fue una de las muchas mujeres que acompañaron a sus esposos en las expediciones de Hernán Cortés y Pánfilo de Narváez. Al igual que doña Mariana (en la ilustración), Mencía desempeñó un papel importante en la conquista del Nuevo Mundo como primera adelantada. Ser «adelantado» era una dignidad recibida por parte del Rey que pasó de significar ser el jefe de una expedición militar a asumir la responsabilidad de representar al Rey en los territorios recién conquistados con funciones políticas, judiciales y militares.
Después de que su marido, Juan de Sanabria, adelantado del Río de la Plata, falleciese inesperadamente; Mencía y su hijo adoptarían este título y llevaría a cabo la misión de fundar dos pueblos y dar estabilidad en la actual Paraguay, zona fronteriza con los portugueses. Sin embargo, se produjo una terrible tempestad que hizo que la expedición naufragara y perdiese la vida su hijo.
Mencía quedaba sola en el nuevo mundo a cargo de la expedición y de las familias que viajaban con ella para fundar los dos pueblos. Pero valiente y decidida, a pesar de los contratiempos y las desdichas, consiguió recaudar más dinero para continuar con la expedición que terminó con la fundación del fuerte de San Francisco (actual Sao Francisco do Sul). La primera adelantada de América fue una mujer valiente y con gran sentido del honor que quiso cumplir la misión que le habían encomendado y contribuir a hacer más grande su tierra.>>
Hace falta mucho más que valor para superar todas las tragedias y sinsabores que la vida le trajo a esta mujer. La entereza, la presencia de fuerzas cuando se ha perdido todo va más allá que el simple coraje. Y su vida lo ejemplifica.
Sin embargo hay otro motivo importante para recordar a estas mujeres. Desmentir a los portavoces de la perfidia que repiten como papagayos que España solo movilizó a hombres hacia América


No hay comentarios:
Publicar un comentario