Se trata de eccema dishidrótico, una condición que produce pequeñas ampollas que pican en las manos y los pies. Pueden agrietarse y descamarse al sanar
Los desencadenantes pueden incluir alergias, estrés y manos y pies frecuentemente húmedos o sudorosos.
El eccema dishidrótico no es contagioso ni se propaga por contacto físico.

Usar limpiadores suaves sin jabón y agua tibia para lavarse las manos.

Secarse bien las manos.

Aplicar humectante al menos dos veces por día.

Al lavar los trastes usa guantes.

El tratamiento de la dishidrosis puede incluir:

Corticoides. Es posible que el médico te recete una crema o un ungüento con corticoides para ayudar a eliminar las ampollas.

Ungüentos inmunosupresores. El tacrolimus (Protopic), un inhibidor de la calcineurina, puede ser útil para las personas que desean limitar su exposición a los esteroides.

Control de la sudoración. La sudoración intensa de las palmas de las manos y las plantas de los pies puede contribuir a la dishidrosis. El médico puede sugerir el uso de antitranspirantes o la aplicación de una inyección de toxina botulínica A. Este tratamiento puede ayudar a reducir la sudoración y mejorar la piel.
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