Paco España: El alma libre que desafió al hielo con su fuego escénico.
por Juananth Figueroa , actor
En una época donde ser auténtico era un acto de valentía, Paco España brilló con la luz de los valientes. Nacido como Francisco Morera García en 1951, en el barrio de La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria), fue un pionero del transformismo en España, un alma libre que con su arte retó los corsés morales de un país en transición.
Desde pequeño, Paco descubrió su vocación sobre los escenarios: imitaba a Joselito en la radio local y soñaba con las candilejas. Con tan solo 16 años se trasladó a Barcelona, donde tras varios rechazos y momentos duros, encontró su lugar en el cabaret “Barcelona de Noche”. Fue allí, vestido de mujer por primera vez, donde descubrió no solo un personaje, sino una forma de vivir: sin máscaras, sin miedo. Había nacido Paco España, con una personalidad arrolladora, deslenguada, divertida y única.
Después vendría Madrid y su “Gay Club”, un templo de libertades donde cada noche transformaba el escenario en un espacio de irreverencia y arte. Espectáculos como Loco, loco cabaret y su célebre saludo “¡Damas, caballeros y mariquitas simpatizantes!” quedarán grabados en la memoria colectiva como gestos de una revolución silenciosa pero poderosa: la del transformismo como vehículo de libertad en plena Transición española.
Su carrera incluyó también incursiones en el cine de la época, con títulos como Haz la loca… no la guerra (1976), El transexual (1977), o Un hombre llamado Flor de Otoño (1978). En todos ellos, Paco dejó su impronta de artista comprometido, de cuerpo y alma.
Pero fue su voz, su cuerpo y sus canciones lo que lo inmortalizaron. Entre ellas, destaca Soy de piedra, compuesta por el inolvidable Juan Pardo, una canción que fue himno, escudo y espejo. Su estribillo “soy de piedra, como el hielo”, más que una defensa, era una confesión: una coraza construida para resistir el rechazo, el olvido, el dolor. Un grito que aún hoy resuena en te
No hay comentarios:
Publicar un comentario