5 beneficios comprobados de comer sentado:
Mejor digestión
Al sentarte, tu cuerpo está en reposo, lo que permite que la sangre se concentre en el estómago e intestinos en lugar de en los músculos. Esto facilita la digestión y evita malestares como pesadez o reflujo.
Cuando comes sentado y con calma, masticas mejor y tragas más despacio, reduciendo el riesgo de atragantarte o de pasar grandes trozos de comida sin procesar.
Mayor absorción de nutrientes
Masticar bien y comer sin prisa ayuda a que los alimentos se mezclen con la saliva y enzimas digestivas desde el inicio, lo que favorece que el cuerpo aproveche mejor vitaminas y minerales.
Control del apetito
Comer sentado genera conciencia del acto de comer. Esto hace que tu cerebro reciba mejor las señales de saciedad y te detengas a tiempo, evitando comer en exceso.
Un acto de presencia y disciplina
Al sentarte, conviertes la comida en un momento consciente, no en un impulso. Este hábito fortalece la disciplina y te recuerda que hasta en lo cotidiano puedes vivir con respeto y orden.
Crédito al autor
. Hombre Estoico

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