
Yo soy el Cáncer de Cuello Uterino… y me presento cuando nadie me espera.
No
llego de golpe. Me tomo mi tiempo.
Soy lento, silencioso, pero astuto.
Y lo peor es que casi siempre te doy señales… pero no me escuchas.
Mi origen suele ser viral.

El virus del papiloma humano (VPH), ese que muchos ignoran, me abre la puerta.
Una infección persistente, años sin control… y yo aparezco.
Me alojo en el cuello del útero, ese pequeño canal que conecta tu matriz con la vagina.
Y desde ahí… comienzo mi invasión.

Al principio solo soy unas células anormales. Pero con los años me vuelvo más fuerte, más agresivo…
Hasta convertirme en un tumor.
¿Síntomas? Claro que los doy…

Sangrados fuera del periodo.

Flujo vaginal extraño o con mal olor.

Dolor al tener relaciones.

Dolor pélvico constante.
Pero muchos prefieren pensar que “ya pasará”…
Y mientras tanto, yo sigo creciendo.
¿Sabes qué es lo más irónico?

Soy uno de los cánceres más prevenibles.
Solo se necesita:

Un Papanicolaou a tiempo.

Una prueba de VPH.

La vacuna contra el VPH antes de iniciar relaciones.
Y controles regulares, como rutina… no como castigo.
Porque si me detectas temprano…

puedes extirparme.

puedes frenarme antes de que cause daño.

Pero si me ignoras… puedo arrebatar vidas.
Soy el Cáncer de Cuello Uterino.
Silencioso, prevenible, pero mortal si me dejas crecer.
Tu cuerpo te habla.
Tu útero también.
Y yo… no debería tener la última palabra.

La siguiente información, texto e imagen tiene fines netamente educativos, interactivos y principalmente académicos. Siempre consulta a tu médico de confianza.
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