martes, 29 de julio de 2025

El hígado puede regenerarse… pero el corazón no. ¿Por qué?

 


🔁 Regeneración limitada
🫀 El hígado puede regenerarse… pero el corazón no. ¿Por qué?
Nuestro cuerpo es una obra maestra… pero con límites. El hígado, por ejemplo, tiene la increíble capacidad de regenerarse incluso después de perder hasta el 70% de su masa.
Corta una parte… y vuelve a crecer.
Daño tras daño… y sigue reparándose.
Pero el corazón, ese motor que late más de 100.000 veces al día, no tiene esa suerte.
❓ ¿Por qué un órgano tan vital no puede curarse a sí mismo?
Porque las células musculares del corazón —llamadas cardiomiocitos— apenas se dividen después del nacimiento. Están diseñadas para funcionar sin parar, no para regenerarse.
Y cuando sufren daño —como en un infarto— lo que deja el cuerpo es cicatriz, no músculo nuevo.
🧬 El hígado, en cambio, contiene un tipo especial de células que entran en modo reparación cuando hay daño. Es como si tuviera un botón de “restaurar fábrica” que el corazón nunca recibió.
Y esto plantea una gran pregunta:
💭 ¿Por qué un órgano menos expuesto al estrés diario puede regenerarse… y el que más trabaja no?
La ciencia aún investiga. Pero algunas teorías apuntan a que permitir que las células del corazón se dividan podría generar errores peligrosos… incluso letales. Así que el cuerpo “prefiere” dejarlas estables, aunque eso signifique que no se reparen.
🧩 Un equilibrio imperfecto… en un diseño perfecto.
📌 La próxima vez que sientas tu corazón latir, piensa en esto: trabaja sin descanso… y sin segunda oportunidad.

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