Para aprender Hoy, sobre las Aves: La exposición a la diversidad de aves, tanto visual como auditiva, se relaciona con una disminución de los niveles de cortisol, la principal hormona del estrés producida por la glándula suprarrenal. El cortisol es regulado por el eje hipotalámico–hipofisario–adrenal (HHA), un sistema biológico que se activa en situaciones de amenaza o presión psicológica.

Estudios en psicología ambiental y neurociencia han demostrado que los sonidos naturales, en particular el canto de las aves, generan una respuesta parasimpática en el sistema nervioso autónomo. Esto significa que se activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de inducir relajación, reducir la frecuencia cardíaca y equilibrar la presión arterial. Como consecuencia, el organismo interpreta el entorno como seguro y disminuye la producción de cortisol.

En paralelo, escuchar cantos de aves o estar en entornos con alta biodiversidad activa áreas cerebrales vinculadas con la recompensa y el bienestar, como el córtex prefrontal y el sistema límbico. Esta combinación de procesos fisiológicos y neurológicos explica por qué la diversidad de aves no solo es placentera, sino que también tiene un efecto mensurable en la reducción del estrés y la mejora del estado emocional.

En conjunto, la ciencia y la percepción misteriosa nos muestran que las aves no son solo parte del paisaje, sino guardianes de nuestra salud mental y emocional. Sus cantos, su variedad y hasta su silencio tienen la capacidad de transformarnos, haciéndonos sentir más felices, equilibrados y conectados con lo esencial. En ellos habita un recordatorio oculto de que la verdadera riqueza está en la naturaleza y no únicamente en lo material. #aves #hoyaprendi
No hay comentarios:
Publicar un comentario