Los humanos recién nacidos nacen con alrededor de 300 huesos, mientras que un adulto tiene solo 206. Esto significa que al nacer, tenemos aproximadamente un 45% de huesos. Este es un dato sorprendente de nuestro cuerpo, y esto se debe a que muchos de los huesos de un bebé son en realidad cartílago flexible que con el tiempo, y a medida que el cuerpo crece, estos huesos pequeños se endurecen y se fusionan gradualmente entre sí. Este proceso de fusión ocurre en partes del cuerpo como el cráneo y la columna vertebral, creando un esqueleto más fuerte y rígido que nos da la protección y el apoyo que necesitamos en la adultez.
viernes, 8 de agosto de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario