lunes, 4 de agosto de 2025

SE CREYÓ EN LA EDAD MEDIA




 Durante siglos se creyó que en la Edad Media nadie vivía más allá de los 30 o 40 años. Pero esa es una media estadística engañosa. La mayoría de las muertes ocurrían en la infancia o durante el parto. Si una persona lograba sobrevivir a esos primeros años críticos, su esperanza de vida no era tan diferente a la actual.

Leonor de Aquitania es prueba de ello. Reina de Francia y luego de Inglaterra, nació hacia 1122 y murió en 1204, con alrededor de 82 años. Tuvo diez hijos y siguió ejerciendo influencia política hasta el final de sus días. Viajó, conspiró, escribió cartas, negoció con papas y reyes, y nunca fue vista como una anciana fuera de lo común.
Sus contemporáneos hablaban de su belleza, su carácter, su poder... pero no de su edad. Nadie pareció asombrarse de que una mujer del siglo XII viviera más de ocho décadas.
Y eso nos dice algo importante: vivir hasta los 70 u 80 años no era tan raro como se cree. Lo difícil era llegar a la adultez. Pero quienes lo lograban, y no eran abatidos por enfermedades sin cura, podían envejecer con dignidad. No tanto por los avances médicos —que eran escasos— sino por el cuidado, la alimentación, la posición social y, en muchos casos, la simple fortuna de haber nacido en el momento justo.
La Edad Media no estaba llena de ancianos… pero tampoco estaba tan vacía de ellos como solemos imaginar.

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