San Focio de Nicomedia 12 agosto
En Nicomedia, santos Aniceto y Focio, mártires (s. IV).
Celebración 12 de agosto
Focio (también conocido como San Focio o Focio el Grande) (Constantinopla, c. 820-monasterio de Bordi, Armenia, 6 de febrero de 893) fue un escritor bizantino, patriarca de Constantinopla y santo de la Iglesia ortodoxa. Fue la principal figura influyente en la evangelización de los eslavos y también en el llamado «Cisma de Focio».
De familia noble y celosamente religiosa, emparentada con los Bardas, recibió una esmerada educación y llegó a ser uno de los hombres más cultos de su tiempo en todas las ramas del saber que practicó: gramática, dialéctica, oratoria, escritura, teología y derecho. Se dedicó en un principio a la docencia y luego pasó a la Corte; durante el reinado del emperador Miguel III, fue presidente de la Cancillería imperial y realizó delicadas misiones diplomáticas, como por ejemplo la embajada ante el califa de Bagdad.
Primer patriarcado
Tras la deposición de Ignacio de Constantinopla (santo tanto en la Iglesia ortodoxa como en Iglesia católica), el emperador Miguel III (motivado por el sínodo griego), promovió a Focio al trono patriarcal de Constantinopla, (pasando por todos los grados del sacramento del orden —diácono, presbítero y obispo— en seis días) en el año 858.[1] El nombramiento no recibió la confirmación del papa Nicolás I, pues Focio no era eclesiástico y en pocos días —del 22 al 25 de diciembre del año 858— recibió desde la tonsura hasta la consagración episcopal; es más, el obispo consagrante fue Gregorio Asbesta, que en aquel momento estaba suspendido y excomulgado tanto por el patriarca Ignacio como por el papa Benedicto III. El papa condenó a Focio en 863.
Para resolver la disputa entre los partidarios del depuesto Ignacio, los del papa y los partidarios de Focio encabezados por el emperador mismo se convocó un concilio en el que Focio estableció las bases de la futura separación entre las Iglesias de Constantinopla y Roma. La Iglesia romana fue acusada por él de haber alterado el credo y de considerar al patriarca de Constantinopla a inferior nivel que el pontífice romano. Todavía se embrolló más el asunto y en el año 867 Focio fue depuesto por el emperador Basilio I, con la consiguiente reposición de Ignacio, mientras que el Concilio de Constantinopla IV (reconocido por la Iglesia católica como el VIII Concilio Ecuménico, mas no reconocido por la Iglesia ortodoxa), llevado a cabo entre los años 869 y 870, condenaba a Focio.
Segundo patriarcado
La muerte del patriarca Ignacio, en el año 877, motivó la reelección de Focio como patriarca (habiendo este primero abogado a favor de su reposición), obteniendo el reconocimiento formal del papa Juan VIII.
En este segundo período patriarcal, Focio tuvo preocupaciones apostólicas y pastorales, enviando en calidad de misioneros a los santos Cirilo y Metodio a evangelizar Europa del Este (especialmente Bulgaria).
Tras subir al trono imperial bizantino León VI el Sabio, Focio fue depuesto y tuvo que exiliarse a Armenia, donde murió.
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