lunes, 25 de agosto de 2025

Lo que vemos hoy como arena infinita fue una vez un mar profundo.





 Lo que vemos hoy como arena infinita fue una vez un mar profundo. Sí, es 100% real: desiertos como el Sahara ya han sido el hogar de ballenas antiguas, y los fósiles encontrados prueban la transformación radical de esta Tierra.

Wadi Al-Hitan, Egipto - conocido como el Valle de las Ballenas, es el hogar de cientos de esqueletos fósiles que datan de 34 a 55 millones de años. Muchos muestran patas traseras y dedos, marcas de la transición de ballenas mamíferas terrestres a acuáticas.
Sahara de Marruecos - la Formación Aridal preserva una rica diversidad de arqueocetas del Eoceno, antepasados directos de las ballenas modernas.
DESIERTO DE PERÚ - En Ocucaje, investigadores han encontrado fósiles de ballenas con patas traseras, llamadas "ballenas caminantes", que revelan una etapa clave en la evolución.
Estos descubrimientos confirman que el desierto actual era, en el pasado, parte del mar Tetis, un océano que desapareció, dejando atrás un testimonio silencioso: esqueletos gigantes de ballenas en la arena.
La ciencia nos muestra que el paisaje de la Tierra nunca es estático. Lo que hoy es seco y árido fue una vez el hogar de océanos y criaturas colosales.
 
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