El depredador más pequeño del mundo: vive rápido, muere joven… y cabe en la palma de tu mano
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La musaraña etrusca es el mamífero más pequeño del planeta en masa: apenas 1,8 gramos y unos 35 a 50 mm de largo. En otras palabras: una mano humana es para ella como una montaña.
Pero no te dejes engañar por su tamaño.
Tiene un metabolismo tan rápido que debe comer hasta dos veces su peso corporal cada día. Está en constante movimiento. Si no está cazando, se acicala, y si descansa, lo hace por menos de 30 minutos antes de seguir.
Corre, salta, se desliza entre la hojarasca. Mientras lo hace, emite chasquidos agudos. Sus bigotes funcionan como radares: barren el suelo y, cuando detectan un insecto, la reacción es instantánea.
Un mordisco a la cabeza y festín asegurado.
La musaraña etrusca es territorial y solitaria. Si otra se atreve a invadir su espacio, primero lanza advertencias sonoras. Pero si no se retiran…
ataca sin piedad.
Sus presas favoritas: insectos, larvas, lombrices… y, si puede, incluso crías de lagartos o anfibios.
Vive en tierras bajas del Mediterráneo y Asia. Y aunque parezca diminuta y delicada, es una sobreviviente feroz con una vida intensa:
vive rápido y muere joven, con una esperanza de vida de apenas dos años.
Un minúsculo depredador que cabe en tu dedo… pero reina como un gigante en su mundo.
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