El monje loco que se negó a morir
La noche del 29 de diciembre de 1916, en el sótano del Palacio Moika en San Petersburgo, ocurrió el asesinato más difícil de la historia. El objetivo era Grigori Rasputín, el místico siberiano que tenía hipnotizada a la Zarina Alejandra y, según los nobles rusos, estaba destruyendo el Imperio. El príncipe Félix Yusupov y sus conspiradores planearon una ejecución limpia: envenenarlo durante una cena. Rasputín comió pasteles y bebió vino cargados con suficiente cianuro para matar a cinco hombres. Para horror de sus verdugos, el "Monje Loco" no solo no murió, sino que pidió más vino y empezó a tocar la guitarra. El veneno, por alguna razón química o mística, no le hacía efecto.
Presa del pánico, Yusupov sacó un revólver y le disparó en el pecho. Rasputín cayó. Los conspiradores celebraron y se prepararon para deshacerse del cuerpo. Pero cuando el príncipe se acercó al cadáver, Rasputín abrió los ojos —ojos descritos como "diabólicos"—, agarró a Yusupov por el cuello y le susurró al oído con voz gutural: "¡Malo!". El monje se levantó y salió corriendo hacia el patio nevado, gritando que los denunciaría a todos con la Zarina. Fue necesario perseguirlo y dispararle varias veces más, incluyendo un tiro en la frente, y golpearlo con una barra de hierro para detenerlo. Finalmente, ataron su cuerpo y lo arrojaron al río Neva helado. La autopsia revelaría un detalle escalofriante: Rasputín no murió por las balas ni por el veneno; murió ahogado. Incluso bajo el hielo, había intentado desatarse.
Rasputín dejó una profecía escrita antes de morir: "Si soy asesinado por plebeyos, el Zar y su familia reinarán por siglos. Pero si soy asesinado por los nobles, ningún miembro de la familia imperial sobrevivirá dos años". Los asesinos eran nobles. Menos de dos años después, los Romanov fueron ejecutados en un sótano en Ekaterimburgo.
Esta historia es el epítome de la decadencia de un imperio. Rasputín no era un santo, pero su resistencia sobrenatural se convirtió en el símbolo de una Rusia que se resistía a cambiar hasta que la violencia la consumió por completo. ¿Fue un hombre con una constitución física excepcional o había fuerzas oscuras protegiéndolo hasta el final?
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