#SerCanario, consciente de su realidad, es mucho más que un sentimiento o una pertenencia heredada. Es una forma de estar en el mundo.
Empieza por conocer nuestra historia sin complejos, entender de dónde venimos, qué procesos nos han traído hasta aquí y cómo se ha construido nuestra relación con el territorio, la economía y el poder.
Una sociedad que no conoce su historia camina a ciegas y acepta como natural lo que en realidad es resultado de decisiones políticas concretas.
Ser canario consciente es reconocer el territorio que habitamos.
Un territorio limitado, frágil y valioso, que no admite improvisaciones ni abusos. Implica entender que cuidar la tierra, el paisaje y los recursos no es una cuestión estética, sino una condición básica para garantizar bienestar, equilibrio social y futuro.
Amar Canarias también es asumir límites y responsabilidades.
Es hablar como hablamos, sin vergüenza. Defender nuestra habla canaria como expresión legítima de identidad, de cultura viva y de autoestima colectiva.
No es una forma incorrecta de hablar, es una forma propia de nombrar el mundo. Renunciar a ella por complejo o imposición es perder una parte de lo que somos.
Ser canario consciente es mirar el mundo desde la posición atlántica que ocupamos. Entender que no estamos en un margen irrelevante, sino en un espacio estratégico entre continentes.
África, Europa y América forman parte de nuestra realidad histórica y de nuestras oportunidades presentes. Comprender el papel que podemos jugar en ese eje atlántico es clave para pensar un proyecto de país con voz propia, cooperación y proyección exterior.
También es reconocer el derecho a decidir, y hacerlo con responsabilidad.
Decidir no es imponer ni excluir. Es asumir que una sociedad madura debe poder definir su modelo económico, su relación con el territorio, sus prioridades sociales y su forma de organizar el futuro.
Es entender que sin capacidad de decisión no hay proyecto colectivo, solo adaptación forzada a intereses ajenos.
Desde El Canario Socarròn , la identidad canaria se concibe como el derecho a un proyecto de país.
Un proyecto que se construye desde lo cultural, lo deportivo, lo social, lo económico y lo jurídico.
Que reconoce la importancia de nuestras tradiciones y costumbres, pero no las reduce al mero folclore y parranda. Las entiende como parte de una historia viva que merece respeto, estudio y transmisión consciente.
Ser canario consciente es promover espacios de memoria y reconocimiento histórico.
Lugares donde contarnos a nosotros mismos, donde entender el pasado sin idealizarlo ni ocultarlo, donde dignificar a quienes nos precedieron y aprender de sus aciertos y errores.
Es contar nuestras historias con nuestras palabras, desde nuestra experiencia, sin filtros ajenos ni simplificaciones interesadas.
En definitiva, ser canario consciente es no vivir de espaldas a la realidad.
Es compromiso, conocimiento y responsabilidad. Es asumir que la identidad no se proclama, se ejerce y que construir Canarias exige conciencia, participación y la valentía de pensar el país que queremos ser.


No hay comentarios:
Publicar un comentario