domingo, 11 de enero de 2026

Groenlandia no es un bloque de hielo inútil en medio del Ártico. Es uno de los territorios más estratégicos del siglo XXI.

 Groenlandia no es un bloque de hielo inútil en medio del Ártico. Es uno de los territorios más estratégicos del siglo XXI.


Una evaluación oficial del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (2023) confirma que las zonas libres de hielo de la isla contienen 25 de las 34 materias primas críticas de la Unión Europea.
No hablamos de “recursos potenciales”.
Hablamos de los materiales que sostienen el poder moderno.
Tierras raras, cobre, zinc, níquel, hierro, oro, grafito, tungsteno, titanio y vanadio.
Sin ellos no hay vehículos eléctricos, turbinas eólicas, misiles, baterías, radares ni electrónica avanzada.
La geografía lo explica todo
Las tierras raras se concentran en el sur y suroeste (Nuuk, Qeqqata, Nalunaq), con extensiones que llegan hasta el norte. Todo en zonas con poca población, casi sin infraestructura y con acceso marítimo directo al Ártico.
¿Por qué no se explota ya?
Clima extremo.
Costos logísticos altísimos.
Falta de carreteras, puertos y capital paciente.
Ese vacío fue aprovechado durante décadas por China, que no necesitó Groenlandia: se quedó con el procesamiento global de esos minerales en África y Asia.
Por eso Groenlandia vuelve al centro del tablero
No es un capricho de Trump.
No es folclore político.
Es seguridad nacional, control industrial y autonomía estratégica.
Quien controle Groenlandia no solo accede a recursos:
-controla cadenas de suministro
-reduce dependencia de China
-gana poder militar e industrial a largo plazo

No hay comentarios: