El 11 de enero del año 347 d. C. nació en Cauca (actual Coca, provincia de Segovia), Teodosio I el Grande, quien será emperador romano de Oriente (379-395) y de Occidente (394-395), y último gobernante que dirigirá todo el Imperio romano unido. Tras su muerte, las dos partes del Imperio se separarán definitivamente.
Su padre, también llamado Teodosio, fue un general exitoso y de alto rango ( magister equitum ) bajo el emperador romano occidental Valentiniano I, y su madre se llamaba Thermantia. La familia parece haber sido aristócratas terratenientes menores en Hispania, aunque no está claro si este estatus social se remonta a varias generaciones o si a Teodosio el Viejo simplemente se le otorgaron tierras allí para su servicio militar. Sin embargo, sus raíces en Hispania eran probablemente de larga data, ya que varios parientes del futuro emperador Teodosio también están atestiguados como hispanos, y el propio Teodosio estaba ubicuamente asociado en las fuentes literarias antiguas y los panegíricos con la imagen del también emperador hispano Trajano, aunque nunca más visitó la península después de convertirse en emperador.
Teodosio adquirió experiencia militar combatiendo en Britania bajo el mando de su padre. Luego él mismo fue dux de Mesia en el 374, defendiendo eficazmente aquella provincia fronteriza frente a los sármatas, pero se retiró a sus dominios hispanos tras la ejecución de su padre. Y allí estaba en el 378, cuando le llamó el emperador Graciano para encargarle la defensa de Mesia frente a la invasión de los godos.
Así, en el 379 Teodosio fue nombrado augusto con potestad en Oriente, comenzando su reinado sobre aquella parte del Imperio. Venció a los visigodos y pactó con su rey Atanarico la instalación de este pueblo germánico en Mesia como federados del Imperio (es decir, aliados bárbaros a los que se encomendaba la defensa de la frontera). Luego transmitió el título de augusto a su hijo Arcadio, con lo que estableció una nueva dinastía imperial, que de momento reinaría sólo en Oriente.
Mientras tanto, en Occidente, Graciano fue destronado por otro militar hispano, Máximo; pero su poder fue disputado por el hermano de Graciano, Valentiniano II. Teodosio, que había reconocido inicialmente la autoridad de Máximo, se alió luego con Valentiniano, e incluso emparentó con la familia imperial de Occidente al casarse con Gala (hermana de Valentiniano y de Graciano) en el 387. Al año siguiente venció a Máximo en la batalla de Aquileya, extendiendo su autoridad a todo el Imperio, si bien mantuvo formalmente en el Trono occidental a Valentiniano II (388).
Teodosio era cristiano, es decir, fiel a la doctrina de San Atanasio, adoptada como línea ortodoxa desde el Concilio de Nicea del 325. Fue él quien adoptó el cristianismo como religión del Imperio, prohibiendo el arrianismo (doctrina cristiana de los seguidores de Arrio, muy extendida en Oriente) por el Edicto de Tesalónica (380). No obstante, su actitud inicial fue más conciliadora hacia los paganos, pues trató de mantener un equilibrio en su administración entre cristianos y paganos, al tiempo que se resistía a los intentos del clero cristiano por imponer su supremacía.
Su actitud cambió después de ser excomulgado por el arzobispo de Milán, San Ambrosio, a causa de la represión de la revuelta de Tesalónica, en la que murieron unas 7.000 personas (390). Teodosio hizo penitencia pública para obtener el perdón y, desde entonces, se convirtió en instrumento político de la intolerancia eclesiástica: prohibió los cultos paganos en Roma (391), medida que luego extendió a todo el Imperio (392).
El descontento creado por la persecución del paganismo provocó la revuelta del usurpador Eugenio, quien, con apoyo del jefe de la milicia de Occidente -el franco Arbogasto- se adueñó de las Galias, Italia y África, dio muerte a Valentiniano II y se hizo proclamar emperador de Occidente (392). Teodosio estaba en Constantinopla, como era su costumbre, absorbido por los problemas de la frontera oriental, en donde acababa de negociar la paz con los persas y el reparto de Armenia.
En cuanto pudo regresar a Italia, se enfrentó a Eugenio, le venció y le dio muerte cerca de Aquileya, y restableció momentáneamente la unidad del Imperio, pues se proclamó oficialmente emperador de Oriente y de Occidente (394). Pero las diferencias culturales, económicas y políticas entre los territorios occidentales (controlados desde Roma) y los territorios orientales (controlados desde Constantinopla) eran ya demasiado grandes como para que resultara viable la unidad.
Fallecido al año siguiente, Teodosio había reconocido esta realidad dejando la herencia imperial dividida entre sus dos hijos: Arcadio (con 17 años) en Oriente y Honorio (un niño de 11) en Occidente, bajo la tutela de Estilicón. La división fue irreversible y permitió que, mientras el Imperio Romano de Occidente sucumbía después de ochenta años de crisis y penetración de los bárbaros, en Oriente se consolidara un Imperio Bizantino que habría de durar hasta 1453.


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