sábado, 20 de diciembre de 2025

Soldado moribundo



 Cuando un soldado moribundo presionó un relicario manchado de sangre en su mano, el mundo de Boone Calder cambió para siempre en un callejón de Tombstone 🖐️🩸. Boone, un hombre más conocido por el olor a whisky y los trucos de cartas que por su decencia, se encontró de pronto atado a la última voluntad de un extraño que murmuraba el nombre de su esposa, Sarah, en Santa Fe 🥃🃏. Antes de que pudiera protestar, el soldado falleció, dejando al apostador con una misión de seiscientas millas que nunca pidió pero que, por alguna razón, no pudo rechazar 🏜️⛪.

Al amanecer, Boone ya cabalgaba hacia el norte, enfrentándose a un desierto implacable que lo castigaba con un calor asfixiante de día y un frío que calaba los huesos de noche ☀️❄️. Durante el viaje, esquivó bandidos, sobrevivió a flechas que silbaban a su paso y luchó contra la sed extrema y las alucinaciones, impulsado únicamente por la cruda y humana súplica del hombre muerto 🐎🌵. El camino lo transformó; el egoísmo del jugador se desvaneció bajo el polvo del camino, dejando solo un sentido de obligación que lo mantuvo en pie incluso cuando el agotamiento amenazaba con derribarlo 🏹💀.

Al llegar finalmente a la pequeña casa de adobe en Santa Fe, Boone parecía más un espectro que un hombre cuando entregó el relicario a las manos temblorosas de Sarah 🏡✨. Ante la pregunta de quién era él, Boone simplemente se tocó el ala del sombrero y se alejó, respondiendo en voz baja que su identidad no importaba, solo el mensaje que debía entregar 🤠👤. Sin esperar recompensas ni gratitud, desapareció entre las sombras de la ciudad, dejando tras de sí solo huellas polvorientas y una redención inesperada que ni él mismo habría creído posible 👣🌅.

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